Política

Dietas de 110 euros por asistir a la comisión de la «operación Púnica»

Francisco Granados residía en Valdemoro hasta su ingreso en Estremera
Francisco Granados residía en Valdemoro hasta su ingreso en Estremera

Los ediles de Valdemoro se autoasignan «indemnizaciones» por cada reunión

Con los 50 imputados divididos entre la cárcel y la libertad con cargos, la «operación Púnica» sigue su curso en los juzgados. Allí se sigue investigando la trama corrupta protagonizada por políticos y empresarios para su enriquecimiento personal a través de comisiones de un 3% por contratos públicos por valor de 250 millones de euros. Mientras, en los ayuntamientos donde la trama hizo su agosto, se intentan limpiar las vergüenzas. Una tarea que para algunos renta.

En Valdemoro, epicentro de la operación, municipio madrileño gobernado por el PP en el que residían Francisco Granados y David Marjaliza, el político y el empresario que supuestamente dirigían la trama, y en el que el juez Eloy Velasco mantiene imputados al alcalde y dos concejales del PP, la Púnica sigue siendo rentable. En concreto, sale a 120 euros brutos por reunión de la comisión de investigación a la que acuden sus miembros; una comisión que se abrió el pasado mes de enero y que este jueves celebró su primera sesión cuyo primer acuerdo fue la aprobación de las dietas para los asistentes a razón de 110 euros netos para cada uno de los concejales sin dedicación exclusiva, es decir, aquellos que no tienen un sueldo fijo.

La comisión está participada por todos los partidos con representación en el pleno municipal; esto es PP, PSOE, IU, PIVV, TUD y UPyD. Todos, a excepción de los tres ediles del PP y uno de los dos que tiene el PSOE –que son los que tienen dedicación exclusiva–, cobrarán en concepto de «indemnización» por cada día que acudan a la comisión que intenta esclarecer lo sucedido. Así lo aprobaron este jueves el Pleno municipal, con el voto a favor de todos los concejales a excepción del TUT (que apuesta cobrar en función de los resultados que se obtengan cuando se cierre la comisión) y del PP, que se abstuvo, ya que todos sus concejales están liberados.

«Están cobrando ahora por no haber cumplido todos estos años con sus obligaciones de fiscalización», explica el portavoz de Ciudadanos, uno de los más críticos con el reparto de dietas. «Es una falta de ética que cuando se investiga el saqueo y la malversación de las arcas municipales se monte un chiringuito cuya primera decisión sea la de autoconcederse una dieta», denuncia a este periódico Guillermo Gross, portavoz del partido de Albert Rivera en el municipio en el que nació la Púnica.

La comisión la preside el portavoz de UPyD en el Ayuntamiento y se reunirá dos días a la semana por la mañana y a puerta cerrada. Con lo que sus asistentes se embolsarán 220 euros cada siete días que se prolongue el análisis de los contratos que se adjudicaron a las empresas que formaban parte de la trama. Precisamente en el horario «excusan» el cobro los concejales: «Somos ediles que no tenemos un sueldo fijo al mes del Ayuntamiento y que algunos tenemos otros trabajos. Los días de comisión tenemos que pedirlos libre y por eso cobramos una “indemnización”», explica un miembro de la corporación.

Sin embargo, estas «indemnizaciones» no se han cobrado en otros ayuntamientos relacionados con la «operación Púnica», como el de Villalba. En este municipio, cuyo ex alcalde, el popular Agustín Juárez, también está imputado, la comisión de investigación, que se abrió el pasado mes de diciembre y se cerró la semana pasada, se reunía durante dos horas de lunes a jueves y estuvo participada por un asesor y un representante de cada grupo político: PP, PSOE, IU y UPyD. Ninguno cobró dietas.

En Parla, el tercer gran municipio de Madrid cuyo ex alcalde, José María Fraile (PSOE) sigue imputado por la Audiencia Nacional, ni siquiera se ha abierto una comisión de investigación. En ambos municipios el contrato con Cofely, la principal empresa de la trama, sigue vigente.

Granados: 95 días en prisión

El ex consejero de la Comunidad de Madrid y ex secretario general del PP regional cumple hoy 95 días entre rejas. Granados, considerado el «cerebro» de la trama corrupta, junto a su amigo y empresario David Marjaliza, ha pasado de una actitud introvertida a ganarse la confianza de los presos de su módulo. Pasa las horas escribiendo lo que parece que serán unas memorias de su paso por la política y jugando al dominó y las cartas con sus compañeros en la cárcel de Estremera. Continúa imputado por ocho cargos.