Tetuán, trinchera de las bandas

Cinco detenidos en el distrito por un tiroteo entre Trinitarios y Dominican Don’t Play el pasado jueves. Es la sexta reyerta violenta protagonizada por organizaciones criminales latinas en este barrio en lo que va de año

El parque Goiri, junto a la calle Francos Rodríguez, ha sido el escenario de varias reyertas entre bandas latinas afincadas en Tetuán
El parque Goiri, junto a la calle Francos Rodríguez, ha sido el escenario de varias reyertas entre bandas latinas afincadas en Tetuán

Cinco detenidos en el distrito por un tiroteo entre Trinitarios y Dominican Don’t Play el pasado jueves. Es la sexta reyerta violenta protagonizada por organizaciones criminales latinas en este barrio en lo que va de año

De nuevo el parque Goiri en el distrito de Tetuán ha sido el escenario elegido por las bandas latinas para enfrentarse en campo abierto. La Policía Nacional detuvo el pasado jueves a cinco personas, miembros de organizaciones criminales de origen latino, que se habían enzarzado en una trifulca a tiros. En torno a las once de la noche, efectivos de la comisaría del distrito acudieron hasta el parque donde estaba teniendo lugar una riña tumultuaria entre grupos de Trinitarios y Dominican Don’t Play (DDP).

Los agentes disolvieron la reyerta y detuvieron a cinco personas por riña tumultuaria y a dos de ellos por tenencia ilícita de armas, a quienes se le incautaron además dos pistolas. Seis testigos dieron cuenta a la Brigada Provincial de Policía Científica y a la Brigada Provincial de Información, que se hicieron cargo de la investigación de lo sucedido. En principio, no se halló a ninguna persona herida por arma de fuego o por arma blanca. Al parecer la pelea tuvo lugar cuando se cruzaron inesperadamente dos grupos de jóvenes de bandas rivales. Y es que Tetuán es un polvorín en el que conviven miembros de ambas bandas, por lo que se producen choques violentes habitualmente. Sólo en lo que va de año ha habido seis incidentes graves protagonizados por estas bandas en el distrito, que también actúan contra la Policía Nacional cuando tienen la oportunidad.

El primer suceso importante tuvo lugar el pasado 7 de febrero después del polémico pregón del Carnaval que se celebró en la plaza de la Remonta. Frente a la junta del distrito se organizó una protesta contra la detención de dos titiriteros que exhibieron una pancarta que rezaba «Gora Alka-ETA» en un espectáculo adulto programado en horario infantil en plena calle. En ese ambiente, ya caldeado, DDP y Trinitarios se enzarzaron en una reyerta en plena calle Bravo Murillo a unas pocas manzanas del lugar en el que se estaba celebrando el pregón de las fiestas. La pelea fue tal que los agentes desplegados en la plaza de la Remonta tuvieron que desplazarse para disolver la bronca, que había provocado el corte del tráfico. Finalmente el conflicto se solucionó sin que ninguno de los jóvenes implicados fuese arrestado, si bien a uno de ellos se le intervino un arma blanca de grandes dimensiones.

Poco después de esta pelea, se produjo uno de los incidentes más graves del año relacionado con las bandas latinas. Ocurrió el seis de marzo y las víctimas de la violencia fueron catorce agentes de policía en una batalla campal que se produjo en la calle Jerónima Llorente, también en Tetuán. Un grupo de jóvenes increparon a un agente de Policía Nacional de paisano que acababa de cenar con varios compañeros en un restaurante cercano, cuando éste les advirtió de que iba a retirar el vehículo en el que estaban apoyados. Sin mediar palabra, según aseguraron fuentes de la Jefatura Superior de Policía de Madrid, uno de los individuos agredió al policía rompiéndole una botella en la cabeza.

Los compañeros del herido acudieron en su ayuda y también varios indicativos tanto de Policía Nacional como de Policía Municipal que asistieron al rescate de sus compañeros. Y es que, además de enfrentarse a los jóvenes dominicanos que habían iniciado la agresión, los agentes tuvieron que defenderse del ataque de decenas de compatriotas de los agresores que salieron de los bares cercanos armados como bates de béisbol, piedras, palos y hasta cascos de motos. El conflicto se resolvió con seis personas detenidas y catorce agentes heridos.

«Vendettas»

Apenas unos días después y tras de varios sucesos graves, como el apuñalamiento de un joven ecuatoriano en la calle Doctor Santero, la Policía Nacional tuvo que desplegar un fuerte dispositivo en Tetuán para evitar que la «vendetta» entre bandas acabase con un balance mortal. La madrugada del 12 de marzo se produjeron varias redadas masivas en las que se detuvo a seis dominicanos después de que cuatro individuos de la misma nacionalidad hubiesen apuñalado a un ecuatoriano durante una batalla campal en el barrio, en la que se llegó a lanzar una bombona de butano por la ventana y hubo enfrentamientos contra la Policía. Así, tres personas fueron arrestadas porque se les halló un sobre con 60 gramos de cocaína en el vehículo en el que circulaban. Otros tres fueron detenidos por incumplir la Ley de Extranjería al no tener los papeles en regla y dos de ellos, además, por atentado a la autoridad.

Ese mismo fin de semana, dos agentes fueron víctimas de un ataque de una mujer dominicana durante una de las intervenciones en el bar de copas Isla Cibaeña, situado en la calle Carnicer del distrito. Los policías se encontraban realizando cacheos superficiales a los clientes del local cuando una mujer les increpó para que no la tocasen. Cuando una agente le pidió que le acompañase al exterior, la dominicana le golpeó con el codo en el pecho y le arañó la cara. También se peleó contra otro agente que trató de reducirla.

Los locales de ocio nocturno del barrio son «puntos calientes» cuando se trata de la violencia de las bandas latinas en Tetuán. Así, además del ocurrido ayer en el parque Goiri, la Policía Nacional tuvo que atender el pasado 27 de marzo un tiroteo en los bajos de AZCA, una zona de copas frecuentada por miembros de estas organizaciones criminales. En esa ocasión, hubo un herido muy grave víctima de un disparo, que fue tiroteado a las cuatro de la madrugada en las puertas de la discoteca Boite Latino, en el marco de una pelea cuyas causas se desconocen. El agresor llegó a disparar en cinco ocasiones y huyó corriendo del lugar del suceso.