La mudanza de los narcopisos: de Vallecas a Moratalaz

La okupación de viviendas por parte de clanes se traslada a Moratalaz. A pesar de las actuaciones de la Policía, solo consiguen «que cambien de distrito»

Ana, vecina de Latina, muestra uno de los narcopisos del barrio que consiguieron cerrar el pasado añoJesús G. Feria

El problema de trapicheo y de drogas se ha convertido en un problema generalizado en toda la ciudad de Madrid. Si hace apenas unos meses hablábamos del problema en los barrios de Lavapiés y Vallecas, ahora debemos incluir un nuevo distrito: Moratalaz. Y así lo van a debatir hoy en la Comisión de Seguridad en la que Más Madrid va a preguntar al equipo de Almeida qué medidas se están tomando para evitar que el problema sea aún más importante. Así, su portavoz en la comisión, Javier Barbero, mostrará su interés por «la reciente aparición en este distrito, al igual que en otros puntos de nuestra ciudad» de narcopisos y exigirá al Ejecutivo que describa qué medidas se están tomando.

Este diario se ha puesto en contacto con la asociación de vecinos del distrito, pero prefieren no pronunciarse «por miedo», ya que «se han instalado clanes muy peligrosos», a lo que se suma que «aún no tenemos datos de cuantos pisos de estos existen». Un problema que ya han detectado tanto agentes de la Policía Nacional como de la Municipal. «La clave está en que, cuando conseguimos revertir el problema en un distrito, se traslada a otro», explica un policía municipal. Es exactamente lo que ha ocurrido en Vallecas. Tras la denuncia de varios medios –entre ellos LA RAZÓN– de la proliferación de estos pisos en la zona, «hemos conseguido que ya no quede casi nada, pero no bajamos la guardia», cuenta una vecina y principal responsable de la campaña de acoso que iniciaron los propios ciudadanos contra estas okupaciones. «Llevamos más de 54 cerrados en solo dos años. La clave está en controlar, pedir la intervención policial y presionar», asevera.

Y es que, como explica el agente, uno de los principales problemas a los que se enfrentan son las trabas judiciales: «Son muy reacios a dar órdenes de entrada y de registro. Sobre todo si lo que venden son drogas de poca importancia como hachís o marihuana».

Ubicados cerca de institutos

Los vecinos de Lavapiés también han realizado varias protestas y colaboran con las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad para poder poner coto a los «narcopisos» que atemorizan a residentes y turistas. Sólo en 2018, este barrio de Centro lideró la lista de viviendas dedicadas a la venta de droga desmanteladas, sin que se haya logrado erradicar estos focos de inseguridad definitivamente. Además, los vecinos del cercano barrio de Malasaña, también en Centro, están preocupados porque la persecución de los narcopisos en Lavapiés traslade el problema a su zona. Así, la Policía Nacional desmanteló hace unos meses una de estas viviendas en la calle Tesoro contra la que se habían manifestado en numerosas ocasiones.

La denuncia de Más Madrid también viene acuciada por un reportaje reciente de Telemadrid en el que varios vecinos de Moratalaz denunciaban la ubicación de una de estas viviendas de venta de drogas al lado de un instituto. «Son menores y suben a comprar droga», asegura uno de los vecinos a los compañeras de la cadena pública. «Hay unas ocho o diez denuncias por lo menos de que se está vendiendo droga a menores. Estamos hartísimos y cansados de esta situación», añade indignado.

Avisos entre vecinos

  • Los vecinos se avisan por WhatsApp. En Latina, cuando alguno detecta algo lanza rápido una alerta.
  • Las cámaras que se han prometido para barrios como Tetuán o Vallecas ayudarían a evitar las okupaciones.