San Isidro no se queda sin rosquillas

Tontas, Listas, Santa Clara o de Alcalá: las rosquillas más castizas de La Mallorquina para celebrar San Isidro en casa

Las celebraciones por la festividad del patrón de Madrid, San Isidro, este año se han suspendido por la pandemia creada por el coronavirus, pero aunque no se pueda bailar un chotis en media baldosa, en casa podemos disfrutar la tradición de las rosquillas del santo, ya sean tontas o listas

Así, la centenaria pastelería La Mallorquina, quiere estar presente en la fiesta más castiza y ofrece en sus tiendas de Puerta de Sol y Velázquez, 39 su servicio para llevar y disfrutar de las tradicionales rosquillas en sus diferentes versiones, tontas, listas, Santa Clara o de Alcalá. Además, el típico dulce está también disponible en su página web y a través de Glovo.

Las rosquillas de La Mallorquina siguen la clásica receta con una base de masa de anís y un acabado diferente, bañadas una a una y horneadas en el obrador. Así, para estos días, la pastelería cuenta con las Tontas, con un toque de anís; las Listas, con una cobertura de fondant de limón; las de Santa Clara, con merengue seco e incluye las Rosquillas de Alcalá, de hojaldre cubierta con yema y azúcar glaseada.

La Mallorquina: la pastelería centenaria de Madrid

La Mallorquina elabora bollería, dulces, postres y tartas de manera artesanal. Cada día, en su obrador, situado en la Puerta del Sol, produce más de 200 referencias de productos. Una amplia carta que mantiene la esencia de recetas clásicas y que evoluciona cada día incorporando nuevas propuestas de la pastelería actual.

La centenaria pastelería, de carácter familiar, fue fundada en 1894, en el número 8 de la Puerta del Sol. Durante estos años, ha apostado por mantener la tradición pastelera en Madrid e innovar, sin perder sus señas de identidad. Una manera propia de trabajar el dulce reconocido a lo largo de la historia por miembros del Gobierno, la Casa Real, artistas y escritores. Personalidades que a día de hoy siguen escogiendo La Mallorquina como su pastelería de referencia.

En la actualidad, La Mallorquina está dirigida por la tercera generación de las familias propietarias. Su labor al frente de la pastelería ha sido avalada en varias ocasiones por la Comunidad de Madrid –con la condecoración de la Orden del 2 de mayo-, el Ayuntamiento de Madrid y la Cámara de Comercio, entre otros.

La pastelería ofrece su gastronomía dulce en sus tres tiendas ubicadas en de Puerta de Sol, 8; en el número 39 de Velázquez y en El Rastro –Mira el Río Baja, 21–.