Los mejores regalos son los recuerdos

Durante estas fiestas cargadas de restricciones, la elección de los detalles para los seres queridos gana más protagonismo que nunca

Federico Belli abrió su tienda de regalos estilo vintage hace tres años en el número 47 de la calle Don Ramón de la Cruz.Cipriano Pastrano DelgadoLa Razón

Dentro de unos años, todo esto habrá pasado a ser un mal sueño. Los abrazos que quedaron por darse, las canciones que nunca llegaron a bailarse, las cenas en las que faltaron comensales. Dentro de unos años, todo esto solo será una de esas viejas historias que se cuentan una y otra vez, y aunque triste, no le faltarán los buenos recuerdos. Tal vez un testimonio de superación, puede que un cambio de rumbo enriquecedor o quizás un regalo especial de aquellas Navidades que se vivieron casi sin salir de casa. Porque, si se sabe elegir bien, concentrándose en la persona a quien se dirige y buscando más allá del cliché, hay detalles que significan algo para siempre al transformarse en eso, un suspiro del pasado cargado de nostalgia, un bonito recuerdo, un amarcord que diría Federico Fellini y que dice hoy la tienda de su tocayo en la calle de Don Ramón de la Cruz en Madrid. Federico Belli quiso así rendir su particular homenaje a la película del cineasta italiano, una historia que ganó el Óscar al mejor largometraje extranjero en 1974 y que cuyo título, «Amarcord», significa en español algo así como «yo me acuerdo». «El nombre encaja perfectamente con el ambiente y mucha gente que reconoce la película entra a la tienda por curiosidad», dice el dueño.

Amarcord es mucho más que una tienda de regalos o, mejor, de recuerdos; Amarcord es un espacio de inspiración en el que el comercio, la cultura y el arte se entremezclan sin normas, un lugar en el que, más allá de la oferta de productos, se ofrece toda una experiencia con solo traspasar la puerta: «Todo el mundo que entra me felicita, aunque no compre», asegura orgulloso Federico. «Hace mucho tiempo que quería hacer algo así, que tenía esta idea en la cabeza de hacer una concept store con estilo vintage y, finalmente, puse en marcha el proyecto hace tres años», relata sobre los origines de Amarcord el emprendedor, que llegó a España hace 23 años rompiendo con su vida de programador en Italia para lanzarse a sus otras pasiones: la moda y las antigüedades. Y es que, además de Amarcord, Federico Belli regenta una tienda de corbatas en la Calle de Hermosilla desde el principio de su andadura en Madrid, lo que explica que en esta nueva tienda también venda ropa y complementos confeccionados por él mismo.

Los objetos de decoración también están a la venta en Amarcord.Cipriano Pastrano DelgadoLa Razón

El punto fuerte de Amarcord está en la exclusividad de sus piezas, que van desde artículos de papelería hasta tecnología pasando por todo tipo de reliquias convertidas en joyas por el paso del tiempo: «Voy a muchas ferias internacionales, a Paría, a Frankfurt, a Milán, y busco cosas únicas, que no tenga todo el mundo, pero que pueda vender a precios asequibles», explica Federico que, este año, ha incluido mascarillas artesanales entre sus propuestas de regalo de Navidad. «Lo verdaderamente especial es que, además de la mezcla de productos de todo tipo en un ambiente retro, vendemos también las antigüedades que están de decoración, o sea, puedes comprar lo que hay dentro de una vitrina o, si quieres, la propia la vitrina», sigue detallando el empresario italiano.

Cuando muchos hablan de rebajas increíbles para las semanas previas a las compras de Navidad, otros advierten que muchos comercios llevan viviendo su black friday desde marzo, porque, que no se olvide: los buenos recuerdos no están en oferta.