Una de morcilla con pimientos y cocido, ¿quién da más?

D.Origen y Enrecoletos se incorporan al escenario gastronómico capitalino

Gon Hierro, Mario Scheffer y Luis Muñoz de Luna, ahora al frente de D.Origen
Gon Hierro, Mario Scheffer y Luis Muñoz de Luna, ahora al frente de D.OrigenLa Razón

Conocimos a Luis Muñoz de Luna, Mario Scheffer y Gon Hierro en Bowl Bar. Cerró, sí, pero la inquietud manda y juntos se han embarcado en un nuevo proyectazo de nombre D.Origen en el número 62 de la calle Gaztambide. Se trata de un espacio en que los productos artesanales son los protagonistas y que, por supuesto, adaptándose al cambio de hábitos de los comensales, se pueden disfrutar en casa a través de Just Eat. ¿Qué pedir? En nuestra visita, no prescindimos de la morcilla de Burgos con pimientos caramelizados y huevo ni de la tortilla «a la cazuela» con cebolla caramelizada y trufa, ni de la hamburguesa de vaca madurada, con pan brioche de cerveza negra, con láminas de picaña, cebolla pochada, rúcula, tomate de Barbastro y queso. Si no se quiere ir con las manos vacías, eche un vistazo en el mercado, porque el roastbeef y el pastrami merecen tanto la pena como las legumbres, las conservas del mar (como Xaia o Batea, que solo están presentes en 3 tiendas de la capital) y, por supuesto, la Mejor Tarta de Chocolate del Mundo. Comparte mostrador con platos preparados, que bien resuelven una cena, como la ensaladilla rusa y la crema de calabaza (con huevo y crutones aparte).

Otra de las aperturas que hemos descubierto es el establecimiento que la familia Verdasco ha inaugurado, a pesar de encontrarnos aún en plena pandemia sin que aún hayamos podido ganar la batalla. Se trata de Enrecoletos y, como el mismo nombre indica, se encuentra en el 13 de la misma calle. Aún es tiempo de cocido y sepan que el de esta casa lleva el sello de La Bola. Llega a la mesa en dos vuelcos y preparado en puchero de barro individual, pero eso sí, un consejo: abra boca con las quesadillas de ropa vieja y con las imprescindibles croquetas de cocido. Si es más de pescado, los chipirones encebollados es una elección tan perfecta como dejar hueco a las filloas rellenas de nata y recubiertas con chocolate caliente. Y tras hablar de locales recién incorporados al panorama gastronómico capitalino reconocemos que tampoco hemos podido evitar reservar mesa en Casa Orellana, donde Guillermo Salazar interpreta la tradición y el sabor castizo en raciones, cañas, vermuts y una cuidada selección de vinos, que cuenta con caprichos y botellas de la casa. Así que cualquier momento es idóneo para dejarse caer por este templo del buen comer del barrio de Las Salesas. Cuidado, porque el mollete de «pringá» es adictivo y siempre que vas, tienes que repetir. Y si prefiere que la cosa se ponga seria, los calamares en su tinta con arroz blanco, el atún con tomate picante, huevo frito y pesto y las costillas fritas invitan a una larga sobremesa. Aunque si hablamos de bocatas y sandwiches, ya hemos recomendado en alguna ocasión el mixto de Castizo con sello de Hugo Muñoz. Por cierto, Pepa Muñoz ha incluido dentro de su propuesta para llevar una caja cuatro bocadillos «Deluxe»: de calamares con mahonesa, de jamón Cinco Jotas y tortilla francesa con huevos de campo y de solomillo de vaca hecho en parrilla, mostaza y cebolla frita de la huerta, la misma de donde proceden los ingredientes del vegetal con verduras, sin olvidar el Paquito de Javi Estévez, elaborado con una riquísima paletilla de cordero y que llama a la puerta gracias al «delivery» John Barrita at home by La Tasquería. Incluso nos ha dado tiempo a rendir homenaje a la hora de la merienda con la caracola con crema de vainilla canela y pasas, obra efímera de Ricardo Vérez en Maison Glacee, el templo dulce en el que la bomba de nata es otro bocado imprescindible.

Bocanegra: un brunch canalla con un viaje de lo árabe a México

Situado en el Palacio del Marqués de Casa Riera, se trata de un espacio canalla en el que los sábados al mediodía es posible probar recetas de diferentes culinarias (árabe, mexicana...) y los domingos, el brunch «Eat & Love» ( 24,90 euros).
Dónde: calle Marqués de Casa Riera, 1.
El secreto: una rica carta de hamburguesas.

Colósimo: la tortilla: patata confitada y huevo poco cuajado

Si por algo es conocido este restaurante es por su tortilla, posicionada entre las mejores de Madrid por haber conseguido el equilibrio perfecto entre una buena patata bien confitada, al igual que la cebolla y el huevo poco cuajado. El pincho cuesta 3,50 euros.
Dónde: Ortega y Gasset, 67.
La clave: puede pedirse para llevar.

Miss Sushi: más opciones en un templo de la fusión japonesa

El espacio Miss Sushi amplía carta y el bun tartar es una de las novedades que merece la pena probar al estar hecho con un «brioche-bun» al vapor y frito con aguacate y tartar de vacuno, salsa de chiles sriracha y mayonesa de trufa.
Web: www.misssushi.es
Muy recomendable: el crujiente de nori en tempura con cangrejo y gambas en ceviche cremoso.