¿Por qué Madrid puede convertirse en la mejor Comunidad para ser madre?

El plan de natalidad de Ayuso: 4.500 millones en cinco años. Prevé mayores deducciones fiscales, tarifa plana de dos años para las madres autónomas y reproducción asistida sin coste hasta los 45 años

Ser madre y, además, trabajadora, será más fácil en Madrid que en ningún otro sitio de España. O al menos es lo que pretende la presidenta regional, Isabel Díaz Ayuso, que está dispuesta a romper con la tendencia que sumerge a la Comunidad y a toda España en un invierno demográfico difícilmente superable mientras los datos del INE alertan de una caída de la población, por primera vez, como consecuencia del coronavirus.

Ya lo anunció durante su toma de posesión y ayer lo volvió a repetir: «El apoyo a la maternidad es una de las apuestas más importantes de mi Gobierno», dijo durante el desayuno informativo de Fórum Economía. Por eso esbozó algunas de las medidas del ambicioso plan que pretende presentar el 26 de enero y que pretende ser «el mayor plan de impulso a la natalidad, la familia y la conciliación de España» con una inversión de 4.500 millones de euros en cinco años y la implantación de 80 medidas.

El plan se pretende que sea trasversal a todas las consejería. De hecho, ya hay constituida una comisión, compuesta por 22 miembros, con el objetivo de diseñar una estrategia regional para fomentar la natalidad con iniciativas innovadoras.

Ya es sabido que desde el 1 de enero se puede percibir una ayuda de 500 euros al mes por bebé para las madres menores de 30 años con una renta no superior a los 30.000 euros, una medida que se está empezando a tramitar ahora, pero a ésta se sucederán otras que animen a las madrileñas a ser madres: habrá más deducciones fiscales para quienes decidan tener hijos. Ahora, en Madrid existe una deducción de 600 euros por nacimiento o adopción durante los tres primeros años, con el nuevo plan natalista, aumentará a 700 euros durante los tres primeros años (2.100 euros), con lo que Díaz Ayuso da cumplimiento a la medida número 209 de su programa electoral.

Otra de las iniciativas novedosas a las que aludió ayer Ayuso es que habrá tarifa plana para las mujeres autónomas que se reincorporan a su actividad tras la maternidad. Actualmente, el Estado da doce meses para estos supuestos y la Comunidad de Madrid lo ampliaría doce meses más de tal manera que las autónomas madrileñas que sean madres dispondrán de 24 meses de tarifa plana después de su baja. A ésta medida se añadirán otras que ya estaban previstas o están en marcha como la flexibilización de la jornada laboral, Incentivos fiscales por adquisición o alquiler de vivienda, accesos prioritarios al Plan VIVE y se pretende facilitar la escolarización a edades tempranas, en el ciclo de cero a tres años con cambios en el llamado «cheque escolar», que aún están por definir.

Ayuso quiere, no obstante, que el Gobierno central sea copartícipe de su idea acelerando otras medidas que escapan a sus competencias y que sirvan para impulsar el nacimiento de más niños.

Así pedirá al Ejecutivo de Pedro Sánchez una reducción de, al menos, el 50% de la cuota empresarial de la Seguridad Social de los trabajadores que se incorporen tras el periodo de descanso por maternidad o paternidad, por un año de duración, complementaria a la bonificación actual del 100% de la cuota que ya se aplica durante este periodo.

Asimismo, pedirá al Ejecutivo central incentivos fiscales para las empresas que flexibilicen sus horarios a los padres con hijos menores de 10 años, «especialmente para los más pequeños, pues necesitan más cuidados pediátricos y atención directa».

Reproducción asistida

En ese impulso que se pretende dar a la natalidad también cabe la reproducción asistida que pretende acercar a un mayor número de mujeres desde la sanidad pública. En este ámbito se ha diseñado lo que se conoce como «plan de fertilidad en red» que pretende «ayudar a las familias en el costoso acceso a la reproducción asistida».

El plan contempla medidas como la posibilidad de permitir a cada persona elegir el centro entre los siete disponibles en la actualidad, con una única lista de espera compartida entre todos ellos. Además, se incrementará el límite de edad de la mujer solicitante hasta los 45 años. En España, dentro de la sanidad privada, no existe legalmente ningún límite de edad para recurrir a las técnicas de reproducción asistida, aunque el consenso general entre los expertos la desaconseja en mujeres mayores de 50 años. Sin embargo, en la sanidad pública, existe una edad límite de 40 años para la fecundación in vitro y la inseminación artificial cuando hay un donante. Uno de los argumentos que se esgrimen para establecer este límite es el riesgo de que puedan presentarse complicaciones graves tales como el parte prematuro y la preeclampsia. De hecho, las técnicas de reproducción asistida se realizan exclusivamente cuando hay posibilidades razonables de éxito y no pongan en riesgo a la mujer. Además, no se excluirá de estos tratamientos, como ocurría hasta ahora, a las mujeres que ya tienen un hijo y se ampliarán a cuatro los intentos completos por mujer.

Los recursos se ampliarán para llevar a cabo estas técnicas de tal manera que está previsto que se creen dos unidades de reproducción asistida nuevas y se reactivarán las existentes.

Por último, también se contempla como otra de las medidas que se llevarán a cabo la puesta en marcha del Banco Madrileño de Ovocitos ya que retrasar la maternidad más allá de los 40 es cada vez más frecuente y la edad más de las pacientes que acuden a consulta suele supera la cuarentena. En esta franja, uno de los problemas para el éxito de los tratamientos es la baja reserva ovárica y la mala calidad de los ovocitos.