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Entrevista

Ayuso: "La ilegalización de Bildu es una batalla que se debería dar. Ellos no van a parar"

La presidenta madrileña alerta en una entrevista con LA RAZÓN del "momento crítico" que vive España.

Sin necesidad de despertador, los días arrancan muy pronto para Isabel Díaz Ayuso. Esté en campaña o no. «No llega a sonar porque me despierto siempre antes. Mi hora mágica son las seis. Y me levanto con una frescura que no es normal, aunque me haya acostado a las tres», asegura. La presidenta madrileña y candidata del PP atiende a LA RAZÓN en un céntrico hotel de la capital después de haber protagonizado un desayuno informativo y de haber concedido otra entrevista a «The Times». Por la tarde, toca mitin en Arganda del Rey, un feudo de la izquierda que podría teñirse de azul el próximo domingo. Le acaba de llegar al móvil un audio en el que un niño relata cómo toda su clase ha estado cantando «Ganas», la canción viral de su campaña. No es ésta, sin embargo, la única banda sonora que está frecuentando últimamente. «Estoy todo el día con Hans Zimmer, con la canción de Gladiator ‘‘Now we are free’’, y con las de Ennio Morricone... Y luego mis clásicos, unas cuantas de Julio (Iglesias), Eros Ramazzotti y españoles de todo tipo». Respecto a la batalla del 28-M, la semana que arrancó con el debate electoral acaba con la discusión en torno a una eventual ilegalización de Bildu. Y Ayuso lo tiene claro: «Los que odian a España están trabajando a una gran velocidad».

¿Debe iniciarse ya el proceso de ilegalización de Bildu?

El procedimiento está reglado, pero además de tener razón hay que ser eficaces. No sé si es ahora o con otra mayoría parlamentaria cuando podría comenzar ese proceso, pero con una amplia mayoría en el Congreso y en el Senado sí se puede instar al Gobierno a ello y es una batalla que se debería dar.

¿Ha hablado con Feijóo de esta cuestión? ¿Hay dos posiciones distintas dentro del PP?

Hablamos a diario de miles de cosas y sé lo que opina y a nadie nos gusta que por la ley del silencio se haya cambiado el censo en el País Vasco. Es una práctica que conocen bien los batasunos. ¿Cómo puede ser que personas con delitos de sangre o quienes lo han permitido, porque detrás de un asesinato hay una cadena, representen hoy a los ciudadanos? La posición preocupante es la del presidente del Gobierno. Decía que no pactaría jamás con Bildu y lo estamos viendo. Nosotros simplemente proponemos, desde distintas opiniones que en el fondo confluyen en la misma idea, qué se puede hacer ante semejante despropósito. Ante un proyecto político que ha cambiado 30 veces de nombre, ha causado tanto dolor y ahora pretende gobernar en el País Vasco y, por supuesto, anexionarse Navarra y empezar a trasladar la confrontación a La Rioja y Cantabria y, en paralelo, que se active el proyecto de los países catalanes. Estamos en un momento crítico. Quiero que la gente sepa que no van a parar.

Hay quien sostiene que es un triunfo de la democracia que Bildu esté ahora en las instituciones.

No me lo parece. El éxito es el cosechado por las fuerzas y cuerpos de seguridad, por la ilegalización de Batasuna, que fue lo que les cortó el grifo de los dólares, o el trabajo de la Audiencia Nacional y de tantos jueces y fiscales. Estrangular a ETA con el Estado de Derecho.

Si esas personas condenadas por su pasado en ETA recogen el acta de concejal el 17 de junio, ¿se estaría incumpliendo la ley de Partidos?

El hecho de que algunos hayan cumplido condena no les debería inhabilitar para ir en la lista, sino el no haber condenado graves delitos contra la vida. En el caso de que haya personas que cumplen esos requisitos, sí se estaría otra vez volviendo a vulnerar esta ley. Y claro que cogerán el acta.

Cuando el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, califica de «indecente» este episodio, ¿le cree?

Por supuesto que no. Y, además, se nota claramente que entre ellos hablan. Y se convienen.

Ha asegurado, como ya dijo la madre de Joseba Pagazaurtundua, que veremos cosas que nos helarán la sangre. ¿Qué cree que está por venir en este terreno?

Un presidente que dice que nunca pactará con ellos y les permite que nos gobiernen a todos y decidan la expulsión de la Guardia Civil de Navarra, la reforma laboral, los precios de la vivienda o la historia democrática desde la Transición, ¿qué palabra tiene? ¿De qué son capaces? Después de ir anexionándose territorios limítrofes hasta el sur de Francia, que es otra de sus pretensiones, este proceso se activará en Cataluña. No dudarán en empezar a cuestionar Aragón, Comunidad Valenciana, Baleares... Entiendo que no queramos verlo porque nos preocupa y porque nos gusta más mirar a corto plazo porque nos da seguridad o quizá nos evita tener que hacer examen de conciencia, pero es evidente lo que está ocurriendo en este país: que aquellos que abiertamente no lo quieren y que lo han odiado hasta haber cometido tan graves delitos, están ahora trabajando a gran velocidad. Y algunos gobernantes por cesiones a todos los niveles piensan que de esta manera se van a contentar y no lo van a hacer. Admitámoslo, no se van a contentar nunca.

¿Qué piensa cuando ve la imagen de su hermano convertida en arma de campaña por parte de Podemos?

Es gravísimo. Es un señalamiento civil como solo el Gobierno y Bildu saben hacer. Han aprendido de sus socios a instalar el terror o, al menos, a pretenderlo. No respetan las decisiones judiciales ni la verdad. Están a la desesperada y no estoy para hacerles la campaña ni para hablar mucho de ello porque, al final, es un ciudadano que está totalmente indefenso. Nunca pensé que se podía llegar tan lejos y caer tan bajo, aunque no me sorprenden.

En el debate electoral de esta semana, recibió acusaciones vinculadas a cuestiones pasadas, como las muertes de mayores en las residencias durante la pandemia y la polémica de su hermano. ¿Por qué no entró a rebatirlas directamente?

Al final no hay tanto tiempo cuando es un cuatro contra uno. Si hubiera entrado a contestar esas acusaciones y mentiras, me hubiera quedado sin tiempo para hablar sobre los anuncios o los mensajes que quería trasladar a los ciudadanos. ¿Cómo explicar que cuando yo cerraba las residencias de ancianos la izquierda llamaba a las huelgas y a las manifestaciones del 8-M? ¿Cómo explicar que es Pablo Iglesias quien tenía las competencias? Me parece miserable retorcer estas cosas. Defendí la labor de tanta gente voluntaria, de policías y geriatras que hicieron todo lo que estaba en su mano por salvar vidas. Ha habido personas que están muy ofendidas desde el debate. Ciudadanos que tenían a padres o abuelos en residencias me lo están trasladando en la calle. Todo el mundo hizo lo que estaba en su mano y es miserable seguir con el asunto promovido por una persona que no es mi consejero, sino alguien de otro partido al que cesé y a cuya formación el pueblo de Madrid dejó de 26 escaños a cero.

Dijo que lo que pase en Madrid el 28-M va a resonar en toda España. ¿A qué se refería?

Va a suceder. Madrid es España y los lazos familiares, sociales y económicos con toda España son evidentes. Somos la casa de todos. Madrid es un escaparate de la política nacional, no solo porque los madrileños somos, por encima de todo, españoles, es que nuestros lazos con todo el país son evidentes. Compartimos ciudadanos, empresas, proyectos... Y lo que se trata en Madrid se sigue por todo el país: desde las intervenciones en la Asamblea hasta un Dos de Mayo o un debate electoral. De ahí también el interés del Gobierno de presentarse cuando no está invitado.

Se le critica que hable más de Sánchez que de Madrid.

Todo lo que hablo, le afecta a Madrid. Somos la región de las manos blancas, del espíritu de Ermua. El hecho de que haya aquí un porcentaje inmenso de violadores y agresores sexuales beneficiados por una ley del Gobierno, afecta a Madrid. Que al frente de las universidades públicas haya catedráticos que a la vez son activistas o que no haya una selectividad única afecta a Madrid. O leyes contra la propiedad, la vivienda o la educación concertada, también. Todo lo que hace el Gobierno afecta a Madrid.

¿Cuál sería el próximo domingo un buen resultado para el PP a nivel nacional?

Sobre todo, frenar el despropósito que se está produciendo en la Comunidad Valenciana. Y sería muy importante recuperar algunas autonomías.

Si, por ejemplo, se gana en voto popular en las municipales pero no se logra una recuperación importante de feudos autonómicos, ¿se habrá fracasado?

Vamos a ver primero el resultado. Yo creo que las expectativas no han de estar solo en ello, aunque yo soy positiva, sino también en si nos estamos dando cuenta de que estas elecciones no van solo de izquierda o derecha, sino de ciudadanos que queremos seguir unidos, trabajando en la pluralidad y en la disparidad de opiniones o dejamos que España siga en manos de un proyecto que se sitúa por encima de la ley y de la separación de poderes y que ha decidido, sin ocultarse ya, que el fin justifica los medios y que abiertamente nos dicen que odian nuestro país.

¿Por qué estas elecciones son, como asegura usted, un plebiscito entre Sánchez y España?

La situación que vivimos no se sostiene. Tenemos un proyecto que nadie ha votado y que nadie eligió y que no se está ocupando de los problemas reales de España, del invierno demográfico, los incendios forestales, un mundo rural abandonado, de los autónomos y la pequeña y mediana empresa arruinada, de una gran empresa perseguida y señalada, unas leyes que te dicen hasta cómo debemos convivir en nuestras casas, qué tipo de mascotas tener y que pretende perseguir incluso los beneficios de las empresas. Lo que ocurre es tan sumamente grave que estoy convencida de que el pueblo español no lo quiere y no lo ha pedido. Nos gustaría pensar que esto no está sucediendo, pero nos lo hacen y dicen a la cara. Cuando queramos darnos cuenta será un poco tarde y esto tiene que parar ya.

¿Madrid está blindada contra las políticas de Sánchez en educación, fiscalidad o vivienda?

Hay margen para salirnos del desastre. Lo hemos conseguido con la Ley Maestra, para evitar el ataque directo a la concertada. Tenemos que ver de qué manera frenar que activistas sean los que dirigen las universidades públicas de Madrid y no como pasa actualmente, que lo hacen rectores; tenemos que ver de qué manera evitar que la ley de vivienda y otras leyes, bonitas y sectarias por igual, destrocen el motor de España, que es Madrid.

¿Hasta dónde llegará en la rebaja de impuestos?

No creo en el capitalismo salvaje y sería insensato decir que no hay que pagar impuestos, pero estos no pueden ser confiscatorios. Mientras haya margen, los volveré a bajar. Como hemos demostrado en estos años, con las sucesivas rebajas del IRPF hemos recaudado más. A través de incentivos fiscales siempre queda un margen. Nuestra fórmula es que haya más personas trabajando para pagar menos impuestos. Es como realmente se recauda. No solo se trata de ir aplicando nuestras rebajas, sino de aplicar nuevas políticas que atraigan cada vez más empleo.

La cuestión sanitaria ha dejado de existir, al menos en el plano mediático. ¿Se están concretando los acuerdos alcanzados con los sindicatos?

Hemos dado pasos de gigante, incluso antes de que empezaran las protestas. Pero es hora de hablar del paciente y tenemos una batería de propuestas en materia de salud digital que nos van a permitir detectar, antes de que empiecen los síntomas, algunas enfermedades. Con cánceres, como el de mama, a la hora de suministrar fármacos, sabiendo la dosis exacta para cada paciente o con inteligencia artificial para detectar malignidades en las mamografías. A prevenir enfermedades cardiovasculares y respiratorias, infartos, ictus...

¿Qué más puede hacer su Gobierno para afrontar el problema de la ocupación?

Nosotros hemos puesto en marcha una oficina antiocupación que está funcionando muy bien y que ha resuelto ya varios casos. De lo que se trata es de sacar más viviendas al mercado y estamos actuando en esta dirección, entre la Ley Ómnibus, la sustitución de la licencia por declaraciones responsables más todas las políticas que hemos emprendido de vivienda y alquiler para todas las edades, especialmente para jóvenes, y los nuevos desarrollos urbanísticos harán que tanta vivienda pueda hacer bajar los precios. De hecho, Madrid es la única región en la que los precios de la vivienda se han contenido, a pesar de que no hemos dejado de crecer en los últimos años. Si no hubiéramos aplicado todo lo que hemos venido haciendo en esta legislatura, los precios se habrían disparado.

Ha dicho que la Fórmula Uno está muy cerca de venir a la región. ¿Tanto como para que los coches corran en la siguiente legislatura?

Probablemente sí. Es una cuestión de semanas, para poder estar seguros. Todavía hay que cerrarlo del todo y siempre cabe una posibilidad de que algo pare las cosas, pero no querría estropear eso.