Los bosques

Ramón Tamames
Ramón TamamesCristina BejaranoLa Razón

La sequedad del ambiente estival, el mayor tránsito humano por las florestas, las graves negligencias de unos y de otros, las quemas prohibidas, la acción que no cesa de los pirómanos, etc., son las causas más frecuentes de los incendios forestales. Afortunadamente, va habiendo un mayor control del problema, sobre todo, por la actividad de la Unidad Militar de Emergencia (UME), con su flota de hidroaviones y helicópteros de lucha contra el fuego desde el aire. Los drones contribuyen ya a las labores de prevención y extinción.

Con las anteriores referencias significamos la gravedad de lo que sucede en un amplio escenario del país. Pues del medio millón de hectáreas de extensión de España, la mitad es superficie forestal, incluyendo, algo menos del 50 por 100 de monte bajo y pastizales, siendo un poco más de la otra mitad monte alto; de bosques de hoja perenne (pinares, abetales, quercus varios, etc.) y de hoja caduca (hayedos, castañares; y sobre todo choperas, la mayoría de cultivos forestales). El patrimonio boscoso del país sufrió gravemente en el pasado por las guerras y el abuso del pastoreo, y también por los efectos de la triple desamortización del siglo XIX. Siendo admirable la decisión del Ministro Madoz en 1854, cuando excluyó de la venta como bienes nacionales de los bosques de más de 100 hectáreas propiedad de los ayuntamientos o de otras entidades. Con una reserva de montes de utilidad pública de una extensión muy considerable (73.700 km2 ). Después hubo tiempos de fuerte reforestación (con el denostado franquismo), que deberían volver a ser una de las inquietudes nacionales, con un enfoque más diversificado y científico. Sencillamente hoy los bosques son titulares de prestaciones cada vez más importantes: fábricas de oxígeno y sumideros de CO2. Una doble acción que se verá potenciada por las obligaciones que comporta el Acuerdo de París de 2015 sobre cambio climático, a efectos de la necesaria descarbonización de nuestro sistema productivo.