El Audi que pudo con ETA

Se cumplen 25 años del atentado que sufrió José María Aznar. El blindaje del vehículo en el que viajaba y un error de cálculo salvaron la vida del ex presidente, su chófer y un escolta

TiempoTiempo

Era la mañana del 19 de abril de 1995 cuando José María Aznar, en aquel momento presidente del Partido Popular y jefe de la oposición, se dirigía como otros muchos días a la sede del partido en la Calle Génova. Lo hacía desde su domicilio en la zona del Parque Conde de Orgaz de Madrid en un Audi V8 (una evolución del Audi 200) que contaba con un blindaje de tipo medio que incluía uso masivo de materiales como kevlar, aramida, acero reforzado, cristales específicos y modificaciones mecánicas en la suspensión y frenos para poder soportar los casi 800 kilos extra de peso que suponía la protección.

A su paso por la calle José Silva, el comando Madrid de ETA le esperaba a cierta distancia de un coche bomba que había preparado para llevar a cabo el atentado y terminar con la vida de Aznar. Para eso usaron un cable para accionar la bomba ya que el Audi contaba con sistemas que podían anular las frecuencias remotas como las que tienen los mandos a distancia.

Cuando el vehículo de Aznar, conducido por el chófer, Estanislao Cumplido, si situó a la altura del coche bomba el comando lo hizo explotar. Tanto Aznar como el chófer y el escolta salieron ilesos y por su propio pie, pero el artefacto provocó numerosos daños en viviendas colindantes, entre ellas la de Margarita González, una mujer de 73 años que falleció tres meses después.

¿Cómo pudo soportar aquel Audi la onda expansiva de la bomba?

El coche había sido blindado por la empresa especializada Trasco (Bremen, Alemania) y contaba con refuerzos de toda clase, sobre todo en la zona de las puertas, los cristales y el suelo. El coche no recibió la onda expansiva de lleno y la parte más afectada fue la zona del motor. De hecho, especialistas en blindaje en España como la compañía Veblinter (encargados de la protección de otros modelos de Audi que usaban ministros y del coche que posteriormente usó Aznar) aquel error de cálculo del “etarra” que accionó el botón les salvó la vida. El coche tenía un potente motor de ocho cilindros, pesaba un total de 2.300 kilos y rendía una potencia superior a los 250 cv. El Audi, con matrícula M-9972-PP (mayo de 1994), soportó la onda expansiva compuesta por 40 kilos de amosal y otros 40 de tornillería.

Por supuesto, el coche quedó inutilizado, pero todavía existe. Fue adquirido por Luis Miguel Rodríguez, propietario de Desguaces La Torre y apodado “El Chatarrero”. En los últimos años, al margen de su actividad comercial, el empresario también ha sido conocido por su relación con Carmen Martínez Bordiú y Agatha Ruiz de la Prada. El coche quedó expuesto en la sede la compañía tal y como quedó aquel día hace ahora 25 años.