ASAJA considera “inasumibles” las medidas cautelares que pretende aplicar la CHS en el Campo de Cartagena

Denuncian que se inicia una hoja de ruta para deslegitimar el regadío e iniciar un proceso drástico de recortes de los envíos de agua del Tajo-Segura

ASAJA Murcia considera que las medidas cautelares propuestas por la Confederación Hidrográfica del Segura (CHS) para declarar la masa de agua subterránea del Campo de Cartagena en riesgo de no alcanzar el buen estado cuantitativo o químico son “inasumibles” y “contradicen las medidas establecidas en la ley de recuperación y protección integral del Mar Menor”.

El secretario general de ASAJA Murcia, Alfonso Gálvez Caravaca, ha indicado que con la “inminente” aprobación de las medidas por parte de la Junta de Gobierno de la CHS “se están aprobando normas de forma arbitraria y sin el suficiente rigor técnico ni los procedimientos legalmente establecidos”.

Gálvez Caravaca ha indicado que la Asamblea regional aprobó medidas que limitan el uso de abonos en la agricultura del Campo de Cartagena y el entorno del Mar Menor que “en muchos casos van a suponer un gran esfuerzo para los agricultores con un inasumible aumento de los costes o el abandono de los cultivos”.

Asimismo, ha destacado “los grandes avances en fertiirrigación de los agricultores del Campo de Cartagena, con gran eficiencia para evitar la contaminación por nitratos de las aguas subterráneas”.

En este sentido, ha insistido en que existen datos recientes sobre la disminución de los nitratos en las aguas subterráneas del Campo de Cartagena gracias a los sistemas de abonado eficientes y sostenibles que se aplican, lo que “estando demostrado que la presencia de nitratos en las aguas proviene de los tipos de abonos y las dosis de aplicación de hace 40 años y no de los últimos diez”.

El responsable de ASAJA ha denunciado de que con las medidas cautelares “se inicia una hoja de ruta para deslegitimar el regadío del Campo de Cartagena e iniciar un proceso drástico de recortes de los envíos de agua del Acueducto Tajo-Segura”.

Para Gálvez Caravaca, “los agricultores del Campo de Cartagena asisten a una ceremonia de la confusión, en la que están viendo cómo se está legislando a golpe de oportunismo político, sin que se haya producido un análisis riguroso desde el punto de vista agronómico y medioambiental”.

A su juicio, el Ministerio de Transición Ecológica y la Confederación Hidrográfica “quieren tapar su inoperancia e incompetencia en las medidas necesarias y urgentes que se debían aplicar en el entorno del Mar Menor y en su cuenca y que estaban previstas en los sucesivos Planes Hidrológicos de la Cuenca del Segura, que son normas en vigor y con rango de Ley y que se vienen incumpliendo por parte de la Administración del Estado”.

“Ahora y por la puerta de atrás, quieren que los agricultores sean los únicos culpables de los problemas de calidad de las aguas subterráneas y del Mar Menor e impone el doble castigo al querer privarles de poder seguir produciendo, al prohibir los abonos y no enviarles agua a través del trasvase”, ha apostillado.