El frente radical progre en Vallecas

Han diseñado una campaña basada en actuaciones zafias y barriobajeras

Alberto Ortega

VOX es un partido que representa a millones de españoles y respeta el ordenamiento constitucional. A pesar de ello tiene que sufrir la permanente estigmatización de la izquierda política y mediática. En este sentido, se les acusa de racistas, machistas, xenófobos, homófobos, fascistas, ultras… No hay límites a la hora de mentir mientras defienden a comunistas, populistas, independentistas y bilduetarras.

Es lo que vivimos ayer ante el vergonzoso intento de jóvenes de la izquierda radical tratando de boicotear un acto de Abascal y Rocío Monasterio en el barrio madrileño de Vallecas. Esos «demócratas» se dedicaron a lanzar piedras y botellas. Por ello, fue necesario que la policía lanzara cargas policiales. Los comentarios que pudimos escuchar o leer en algunos medios de comunicación muestran esa hipocresía de la izquierda que eran auténticas lágrimas de cocodrilo.

Mientras sus representantes políticos y mediáticos decían que estaban en su derecho a la hora de hacer un mitin, se les adjudicaba el paquete descalificador con esa alegre impunidad que nunca he escuchado que utilicen contra los partidos que apoyan al gobierno socialista-comunista. En demasiadas ocasiones hemos escuchado en la boca de Iglesias y sus camaradas esa tontería de «alerta antifascista» o los llamamientos para impedir que VOX pueda desarrollar su actividad con normalidad.

Es muy significativo que sucediera lo mismo en la reciente campaña para las elecciones catalanas. Estamos ante prácticas propias de matones con el lanzamiento de botellas y adoquines. No es ninguna provocación que un partido realice un mitin en cualquier punto del territorio español. Fue triste y bochornoso, pero la izquierda no tiene límites en su desesperada campaña contra el centroderecha. La permanente manipulación sobre la pandemia y las vacunaciones es el hilo conductor contra Ayuso, con mentiras vergonzosas, mientras que se arremete contra VOX porque les asusta que pueda conseguir votos en las zonas que consideran suyas.

El PSOE, Mas Madrid y Podemos pidieron que no se cayera en provocaciones, porque resulta que para los radicales y los antisistema lo son que se pueda hacer un mitin en Vallecas. ¿Hasta dónde llega esta indignidad? La realidad es que no tiene límite y estas formaciones han diseñado una campaña basada en actuaciones zafias y barriobajeras para intentar movilizar a los votantes. Es la expresión de la desesperación que sufren ante una contundente derrota electoral el 4 de mayo. Es lo que hay realmente de fondo. Los candidatos de la izquierda saben que mienten, pero no les importa.