Un Gobierno en precario

«Le salvaron aquellos partidos que menosprecia y ataca con una falta de respeto que siempre me ha parecido un error»

FOTO: Juan Carlos Hidalgo EFE

No hay duda de que el Gobierno se encuentra en precario, aunque ya le gustaría al PP estar en sus circunstancias. Sánchez es un político con suerte, aunque no sea la de España, porque necesitaríamos solidez, eficacia y seriedad. Esto es algo que no se puede conseguir con esa colección de socios tan poco recomendables que forman esa inestable mayoría parlamentaria. A pesar de la precariedad, creo que agotará la legislatura, tal como tiene previsto, aunque soportando la incomodidad de sufrir sobresaltos en las votaciones parlamentarias. Este jueves se constató, una vez más, la dificultad que tiene Sánchez a la hora de lidiar con ERC, aunque sabía que el PP saldría a su rescate porque no podía votar al lado de los independentistas. El escenario fue tan patético que le apoyaron Vox y Ciudadanos. Es decir, le salvaron aquellos partidos que menosprecia y ataca con una falta de respeto que siempre me ha parecido un error. No creo que la estrategia de la crispación le funcione tan bien como en ocasiones anteriores. Me parece más inteligente un mayor sosiego y simpatía. Esa estrategia de sacar a pasear la corrupción resulta aburrida e inconsistente, porque le pueden sacar los casos que afectan a su partido como sucede con los ERE de Andalucía.

En realidad, Sánchez no necesita la bronca, pero no creo que mi opinión le haga cambiar. Esa política de chapotear en el barro no hace más que ensuciarle cuando sería más eficaz abandonar el tradicional frentismo para asumir un estilo acorde con la política que se hace en otros países. Un buen ejemplo, en Portugal. ¿Por qué Costa saca un resultado tan bueno? En España, el votante de centro derecha está movilizado, pero, además, los últimos errores hacen que exista una gran cohesión sustentada en acabar con el Gobierno socialista comunista. Es cierto que Sánchez sería muy feliz librándose de sus socios preferentes, que son una horda muy poco recomendable, pero en este momento las encuestas muestran un claro deseo de cambio. Al final, aquellos que ataca y descalifica en las sesiones de control son los que tienen que salir en su rescate por una cuestión de responsabilidad. No digo que sea agradecido, pero al menos podría optar por la coherencia.