La cerveza estrella de la OTAN

«Una cervercera a 50 km de Rusia lanza una bebida para conmemorar la adhesión de Finlandia»

Esther Sieteiglesias

Nada más anunciar el presidente finlandés que pedirían formalmente entrar en la OTAN, a Petteri Vänttinen, director de la cervecera Olaf Brewing, se le ocurrió sacar un nuevo producto al mercado. Sería una cerveza llamada «Otan Olutta», un juego de palabras que en finés significa «me tomo una cerveza». En el diseño de la lata, el protagonista sería su ya icónico caballero medieval San Olaf, con la estrella de la Alianza bien visible en el peto de su armadura. No obstante, a lo largo del día, Vänttinen se fue desinflando. Y se acostó pensando si sería una idea estúpida sin apenas ventas. Sin embargo, desde que lanzaron la cerveza este mismo lunes, «la respuesta ha sido abrumadora. Las cervezas están volando de los estantes, recibimos muchísimas peticiones en toda Finlandia», asegura Vänttinen, quien confiesa que «son demasiadas para contarlas». Supermercados, bares, particulares... en Finlandia quieren celebrar su histórica adhesión a la Alianza Atlántica brindando con una «Otan Oluffa». Pero su cerveza no sólo ha tenido buena acogida entre los finlandeses –que en breve dirán adiós a decenas de años de neutralidad–, sino en distintas partes del mundo. «Nos preguntan si exportamos a Estados Unidos, si se pueden comprar en Japón, incluso desde España», indica Vänttinen, orgulloso al proclamar que su cerveza «sabe a seguridad, con un toque de libertad».

Elaborada en Savonlinna, a tan sólo 50 kilómetros de la frontera con Rusia, su castillo ha sido testigo de cruentas guerras con los rusos a lo lago de los tiempos. Desde este pequeño municipio finlandés, Vänttinen admite que ahora recibe una media de 500 emails y 200 llamadas al día.

Tras el largo invierno, empieza el esperado buen tiempo en Finlandia y qué mejor que maridar las barbacoas con esta bebida, reconoce Vänttinen. «Pega con pizzas, hamburguesas, patatas fritas y las salchichas hechas a la brasa». Nacido en Savonlinna hace 46 años, me explica que a pesar de estar tan cerca de Rusia, «aquí la vida sigue con normalidad. Y el que Finlandia se una a la OTAN no es un paso contra nadie, es para defendernos. Nos encanta hacer nuevos amigos, no obstante también tenemos que estar bien preparados». En opinión de Vänttinen, una vez su país entre en la Alianza «no volveremos a ver una guerra nunca más». Brindemos por ello.