El relevo, en marcha

A la Federación le mola concertar partidos para hacer caja. Al seleccionador no le gustan estos bolos fuera de temporada, pero disciplinadamente los acepta. Los jugadores, en ocasiones, parece que acuden a regañadientes y, sin embargo, las más de las veces tratan de mantener el prestigio de «La Roja» porque en ello les van sus buenos dineros en las primas.

Del Bosque está convencido de que sin prisas, pero sin pausas, tiene que comenzar a buscar los relevos. En Guayaquil lo más interesante era comprobar la capacidad de integración de los nuevos en la plaza y los internacionales con pocos partidos. Ayer, sin renunciar al juego de toque, el seleccionador alineó a Tello, extremo muy desenvuelto y a un delantero centro tradicional como Negredo. El extremo intentó las jugadas peligrosas con Jordi Alba y el ariete en la primera ocasión marcó un gol en jugada de artesanía. El fuerte remate de Cazorla lo despejó el guardameta y el mismo Cazorla centró y Negredo, en improvisada rabona, logró el gol.

No parece incompatible el juego de toque con las incursiones por las bandas y Del Bosque insistió y reforzó la fórmula. En la segunda parte recurrió a Navas, mantuvo a Tello y alineó a Llorente, pero entró poco en juego. Thiago tomó el mando en la segunda mitad y Cazorla, a pase de tacón de Tello, remató la función. Goles de artesanía.

Las pruebas y los debús respondieron a la idea del relevo. Tello, Iñigo Martínez y Koke son nombres para el futuro. Y Cazorla, gozosa confirmación. Estuvo inmenso.

Posdata. Villar hace amigos. Pueden ser votos para presidir la FIFA.