El reto del Príncipe

Duran Lleida, moderado representante del nacionalismo catalán, pide al futuro Rey sensibilidad con Cataluña; pero, los nacionalistas catalanes demuestran poca sensibilidad con él y poco sentido común al negarse a apoyar la ley sobre la abdicación. Prefieren abstenerse para mantener el horno caliente, que agitan los hurgoneros de Junqueras y Mas. El Príncipe dejó claro que va a dedicar su vida a servir a España como una nación unida y diversa. Y el futuro Rey, lo mismo que su padre, ha de ser Rey de todos los españoles. El fiscal general del Estado, Torres-Dulce, salió al paso de los independentistas y de los que piden un referéndum advirtiendo de que «lo que no está en la Constitución no existe». Aunque lo pidan agitando senyeras esteladas o banderas republicanas.

Lo último que puede hacer Felipe VI es saltarse la Constitución, aunque lo solicite la tía de Doña Letizia, Henar Ortiz, que se define como roja, laica y republicana en las redes sociales, uniéndose a los que piden un referéndum sobre la forma de Estado. También la futura Reina tuvo un día seguramente en sus manos una bandera republicana, y ya ve. No faltan, además, los que piensan que Don Juan Carlos ha sido lo más parecido a un rey republicano. Lo único que no es de recibo es incumplir la Ley, como pretenden los independentistas o defensores de la III República. O como ha ocurrido en Gamonal o Can Vies, lamentables episodios de desgobierno en los que las autoridades han cedido a la presión violenta. Otra cosa es que el nuevo Rey, si encuentra el apoyo del Congreso, explore la posibilidad de impulsar una especie de «segunda transición», un nuevo horizonte ilusionante con una meditada reforma constitucional en la que todo el mundo esté cómodo. Lo mismo que su padre en la transición a la democracia, obtendría así su bautismo de legitimación democrática. El reto que tiene por delante no es mucho menor que el que encontró su padre al final del franquismo. En resumidas cuentas, empieza una etapa nueva llena de incertidumbre y de posibilidades.