La sonrisa de Roberto

El Atlético ha puesto una sonrisa a la Liga y abandera a quienes luchan por romper la hegemonía del Madrid y el Barcelona. Ya no se habla de liga a la escocesa y buena parte de culpa corresponde a los rojiblancos, a su organización interna, a su estructura, a sus excelentes profesionales y al reparto de funciones. Su cara amable es Enrique Cerezo. Por ello, Alfonso Villa Vigil, presidente del Consejo General de Dentistas, le concedió su premio a la Mejor Sonrisa, porque Enrique ha sabido poner al mal tiempo buena cara y enseñar dientes, sin joder, para elevar el ánimo de los suyos. Los atléticos llevan tiempo sonriendo. Esa misma mañana, la Fundación del Club Atlético de Madrid, con las Fundaciones Prodis y Garrigou, inauguraba una exposición de fotografía. Aparecen niños afectados por el síndrome de Down posando con Simeone y sus jugadores. Cerezo y su esposa son, desde hace quince días, abuelos de Roberto, un niño con distinta capacidad y una gran alegría en su rostro. A él, le dedicó el galardón: «Mi nieto tendrá la mejor sonrisa de Madrid».

En sus ojos, hubo lágrimas de emoción, aplaudidas por el Dr. Villa Vigil, Zurab Pololikashvili, embajador de Georgia, Arturo Fernández, presidente de CEIM, Pedro Pérez, alma audiovisual de España, Juan Ignacio Gallardo, subdirector de «Marca», Gonzalo Miró, los internacionales Juanfran y Villa y, en especial, por Cayetano Martínez de Irujo, un ser humano extraordinario, que aceptó convertirse en la sorpresa de la noche y entregarle el premio. Cerezo ha contribuido a que sonrían muchos que no tenían sonrisa. Y yo me alegro.