Líneas rojas que nadie puede traspasar

La Razón
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Los que acusaron demagógicamente al Gobierno de venderse a Sheldon Adelson y de rebajar las leyes para ponerle alfombra roja a Eurovegas están obligados a rectificar. El Ejecutivo de Rajoy siempre tuvo muy claras las líneas rojas que el proyecto, por muy tentador que fuera en términos de empleo, no podía traspasar. Una cosa es favorecer una inversión y otra alterar las reglas del juego. Por lo demás, si el PSOE hubiera apoyado el proyecto, en vez de satanizarlo, tal vez los inversores no habrían exigido tantos blindajes de futuro imposibles de satisfacer.