La Fundación Pan y Peces reparte los alimentos en el domicilio de sus familias debido al coronavirus

Se están cumpliendo estrictamente las medidas de prevención recomendadas por el Ministerio de Sanidad

Desde el inicio del confinamiento, inducido por la pandemia del covid-19, la Fundación Pan y Peces ha estado buscando la mejor estrategia para dar respuesta a las necesidades que están experimentando las familias vulnerables con las que trabaja y ha decidido repartir a domicilio para que sus beneficiarios no tengan que exponerse saliendo a la calle. Todo el equipo de la fundación y numerosos voluntarios de la Comunidad de Madrid han estado dedicando todos sus esfuerzos para hacer posible esta iniciativa. Unos, informando a las familias telefónicamente, otros, preparando todos los lotes de alimentos de primera necesidad y de productos de limpieza e higiene personal que necesitan día a día estas personas; para posteriormente, realizar el reparto con la ayuda inestimable de Bomberos Unidos Sin Fronteras y la empresa de transporte Spezial-logística. En todas estas fases de trabajo, se están cumpliendo estrictamente las medidas de prevención recomendadas por el Ministerio de Sanidad y está siendo posible gracias a las donaciones de material recibidas en las últimas semanas y por multitud de personas que se han unido a esta iniciativa de manera altruista.

La Fundación Pan y Peces surge gracias a Javier Repullés, un sacerdote jesuita que ha dedicado toda su vida a los más necesitados. Tras muchos años dedicados a atender y proveer de alimentos a las familias necesitadas en la Capilla de Cachito de Cielo del barrio de Chueca, un grupo de voluntarios inspirados por Javier se reunieron para dar forma de fundación a la idea originaria de atender directamente a las familias en sus necesidades más básicas de alimentación, limpieza e higiene personal. Es en mayo de 2011 cuando nace la Fundación Pan y Peces, convirtiendo en realidad, el anhelo de su fundador, Javier Repullés S.J., de ayudar a los más necesitados de una manera digna, efectiva y directa. Tras muchos años de esfuerzo y dedicación en el local de la Calle Santa Ana nº8, posteriormente en Ribera de Curtidores nº2 y en la calle Isturiz nº11; actualmente, la fundación atiende a 800 familias en el almacén de la calle Medellín nº12.