Barcelona despide al cardenal Ricard Maria Carles

Barcelona ha despedido esta mañana al cardenal arzobispo emérito de la ciudad, Ricard Maria Carles y Gordó, en una misa exequial presidida por el cardenal arzobispo metropolitano de Barcelona, Lluís Martínez Sistach, quien ha recordado el "trato delicado que siempre deparaba a las personas".

Las exequias del cardenal valenciano, a las que han acudido cientos de personas, han tenido lugar en la catedral de Barcelona, donde fue cardenal arzobispo durante catorce años.

Lluís Martínez Sistach ha descrito al difunto cardenal como una persona "profundamente espiritual que esmeró su vida en Dios y la Iglesia, olvidándose de él mismo".

El actual cardenal arzobispo de Barcelona ha querido recordar el discurso que Carles pronunció tras ser nombrado arzobispo de Barcelona en la iglesia de Santa Maria del Mar en el año 1990, cuando, una vez más, hizo afán de su religiosidad al recordar que "el protagonista de esta celebración no soy yo, sino Dios".

A la misa ha acudido el ex presidente de la Generalitat, Jordi Pujol, quien ha dedicado unas palabras amables al difunto y ha expresado su pésame para quien recuerda con "consideración".

El alcalde de Barcelona, Xavier Trias, también ha acudido a las exequias, así como el conseller de Interior, Ramon Espadaler, y el presidente de la Conferencia Episcopal Española, Antonio María Rouco Varela.

El cardenal valenciano Ricard Maria Carles recibirá sepultura hoy en la Basílica de la Virgen de los Desamparados de Valencia, templo que acogerá su primer enterramiento desde 1931 y el segundo en sus más de 300 años de historia.

El sepulcro se encuentra excavado desde hace seis años por encargo del cardenal Carles, quien costeó las obras y expresó en varias ocasiones su deseo de ser enterrado en la Basílica valenciana.