Kobido, el masaje facial japonés que calma el espíritu

Casi 50 maniobras sobre los 16 músculos faciales superficiales que proporcionan un efecto lifting instantáneo. El secreto de los samuráis que no solo te hará sentir más guapa, sino que potenciará tu fuerza interior.

El masaje kobido activa los 16 músculos faciales mediante 50 maniobras realizadas con los dedos.
El masaje kobido activa los 16 músculos faciales mediante 50 maniobras realizadas con los dedos. FOTO: Frederic Cirou ©GTRESONLINE

Cuenta la antigua leyenda que, en Japón, allá por el siglo XIV d. C., los samuráis recibían el masaje kobido al volver de las batallas para que se recuperaran de esfuerzo realizado y se sintiera en paz. La técnica llegó a oídos de una emperatriz nipona que descubrió que, además de ser relajante, era increíblemente efectivo para potenciar la belleza natural del rostro, y lo escondió al mundo para convertirlo en un secreto de la realeza. Y así se mantuvo hasta la década de los 80, cuando comenzó a extenderse por Occidente.

La palabra kobido significa “antiguo camino de la belleza” en japonés. También conocido como lifting japonés, es el masaje facial más antiguo del mundo.

¿En qué consiste?

Trabaja los 16 músculos faciales a distintas intensidades, mediante 47 maniobras diferentes. Sus movimientos en el cuello, rostro y cuero cabelludo producen una profunda relajación y alivio de dolores y molestias; también atraen una gran cantidad de oxígeno a la piel, lo que facilita la eliminación de toxinas y de células muertas, y potencia la producción de colágeno. El resultado es un rostro fresco, relajado, tonificado y elástico.

Beneficios extra

Kobido es, además, un masaje con efecto terapéutico sobre la migraña o el dolor causado por bruxismo. El efecto visual es el de haberse realizado un lifting facial, por lo que es perfecto para aquellas personas que no quieran someterse a una intervención quirúrgica. Además, no tiene ninguna contraindicación, por lo que pueden hacérselo también personas con la piel sensible o con tendencia a la irritación.

Paso a paso

Desde el centro Felicidad Carrera, nos explican el desarrollo de esta técnica ancestral, que se trabaja en tres sesiones anatómicamente diferentes: frente, temporal y maxilar/cuello, que reúnen los 24 neuro-vasculares del rostro:

  1. Después de hacer una profunda limpieza facial, se procede a realizar una estimulación sobre los 24 puntos citados, mediante rotaciones de cada uno de ellos, y bombeo.
  2. Se trabaja el rostro con movimientos suaves, dando elasticidad a la piel con pases largo. Cada zona de la cara se estimula durante 1 minuto y medio aproximadamente.
  3. Estiramiento de la piel aumentando la velocidad de los dedos hasta un ritmo máximo, y sin provocar dolor, para suavizar los surcos.
  4. En esta última fase, se presionan los puntos de la cabeza con los que se combate problemas como el estrés y los dolores musculares.

Si quieres imitar completamente el estilo de vida de las emperatrices japonesas para conseguir una piel perfecta, tienes que saber que, además del masaje kobido, mantenían una alimentación sana y equilibrada, bebían agua constantemente y protegían hasta el extremo su piel del sol. La recomendación desde el centro de belleza para conseguir un resultado óptimo es hacerse tres masajes, uno a la semana (125 € cada uno).

Apúntalo en tu wish list, ya que pronto podremos volver a los centros de belleza.