Raúl Ortiz, virólogo del Centro Nacional de Gripe: “El virus no se vuelve ‘a su cueva’ una vez que haya vacuna"

Los mejores pronósticos hablan del segundo trimestre de 2021 para que se pueda empezar a vacunar, pero el virus nos acompañará durante mucho más tiempo.

La campaña de vacunación de la gripe 2020 ya ha dado comienzo en toda Europa.
La campaña de vacunación de la gripe 2020 ya ha dado comienzo en toda Europa.Eduardo Parra Europa Press

Desde el inicio de la pandemia, las predicciones sobre los plazos que nos marcará el SARS-CoV-2 son una constante. Las opiniones de virólogos, epidemiólogos y expertos de salud pública, entre otros muchos profesionales, sobre la duración y características de cada oleada, de cada respuesta y de las herramientas que tendremos a nuestro alcance para luchar contra ellas, sirven a la población general para hacerse una idea aproximada de cuáles serán los siguientes escenarios. Los expertos en salud mental consideran beneficioso que conozcamos estas predicciones, siempre que sean veraces y basadas en evidencias científicas, para que, nuestra psique, que no es especialmente buena digiriendo grandes cambios, pueda afrontar más fácilmente una situación tan larga y extenuante como la que vivimos.

Confianza en la vacuna

La crisis sanitaria global está dando lugar a decenas de controversias, de corrientes de opinión en un sentido y en otro, de incógnitas sin resolver. Las últimas: confinar o no confinar y la búsqueda de la inmunidad de grupo a través de una vida sin restricciones (en la que solo se protege a los más débiles) frente a la vacunación masiva . Pero, parece que cuando se habla de la vacuna, la dialéctica deja poco margen de error, ya que la confianza en que será un punto de inflexión en la lucha mundial contra el SARS-CoV-2 es casi absoluta. En este punto, lo que preocupa es el cuándo y el cómo, y los virólogos no quieren ser excesivamente optimistas ni con los plazos, ni con el modo en el que se conseguirá la inmunización.

Expertos del Centro Nacional de Gripe de Valladolid no esperan que antes del segundo semestre de 2021 se pueda empezar a vacunar masivamente a la población frente a la Covid-19, aunque la vacuna pueda estar lista antes. “No creo que la vacuna esté disponible fácilmente (como dicen algunas personalidades) a finales de año. Quizá haya alguna, pero, ni de lejos, para aplicarla de forma masiva”, explica el responsable de vigilancia virológica, Iván Sanz. Una opinión que comparte el virólogo Raúl Ortiz Raul Ortiz de Lejarazu, director emérito del Centro, que recuerda que en el mundo hay 7.500 millones de habitantes, 500 en Europa y 47 en España, “y tiene que haber vacunas para todos para que haga efecto, por lo que habrá que esperar para poder recuperar el contacto social. Porque el virus, una vez que hay vacuna, no se va ‘a su cueva’”, añade para aclarar que, aunque se empiece a vacunar, el virus seguirá circulando, y habrá que ver el efecto de la vacuna, su duración, si es esterilizante o cómo ayuda a superar la pandemia.

La gripe como ejemplo

En este Centro, llevan años estudiando el virus más popular, frecuente y persistente del mundo, el de la gripe y, gracias a ello, “entienden” mejor el SARS-CoV- 2. Ahora, cuando comienzan las campañas de inoculación en todo el hemisferio septentrional, parece un buen momento para sacar conclusiones sobre cómo ha evolucionado la inmunización a largo plazo y que se ha conseguido con la vacunación preventiva de los grupos de riesgo durante estos años. “Ya me gustaría que la vacuna frente a la Covid-19 fuera tan eficaz como ésta", afirma Ortiz de Lejarazu, en referencia a que, la de la gripe, tiene una media de efectividad -en los últimos cinco o seis años- de un 60%, aunque haya años que baje de este porcentaje. “La vacuna de la gripe, de lo que libra, sobre todo, es de la enfermedad grave y la mortalidad por la enfermedad, pero no de tener una gripe de tres o cuatro días, con todo lo molesta que es. Lo que evita es que tengamos que ir al hospital”, añade. Lo mismo ocurrirá con la de la Covid-19: “no va a proteger al 100%, obviamente, por que es imposible. Esto significa que las personas se podrán infectar, pero lo importante es valorar es si la diferencia es significativa o no lo es. Actualmente, se juega con que las vacunas tengan una eficacia mínima de entre un 30 y 40%. De ahí en adelante, se consideraría coste eficaz”, apunta