Científicos del CSIC hallan un mecanismo que inhibe un tipo de leucemia de células B

El estudio hecho en ratones muestra que las infecciones pueden inactivar un gen que ocasiona la activación de una proteína que parece promover el desarrollo de la leucemia de células B

Frotis aspirado de médula ósea de una persona con leucemia linfoblástica aguda de células BWikimedia

Un equipo con investigadores del Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC) ha identificado un mecanismo que inhibe la progresión de la leucemia linfoblástica aguda de células B en ratones. El hallazgo, publicado en la revista “Scientific Reports, podría convertirse en una diana terapéutica para tratar esta y otras enfermedades de la sangre, tal y como informan desde el CSIC.

El estudio ha demostrado que cuando una infección inactiva el gen PAX5 se ocasiona una mayor producción de la proteína interleucina-6 (IL-6), que a su vez parece promover el desarrollo de la leucemia linfoblástica aguda de células B. Las leucemias linfoblásticas agudas de células B son cánceres de la sangre causados por la pérdida del control sobre la proliferación y/o la diferenciación en el desarrollo de las células B. Las células B o linfocitos B son glóbulos blancos que forman parte del sistema inmunitario adaptativo y segregan anticuerpos para enfrentarse a los patógenos.

La relación entre el gen PAX5 y la proteína IL-6 es clave para la correcta formación de la sangre y de las células B. Cuando las células se ven expuestas a infecciones, se puede desencadenar una reacción inflamatoria, y esta puede alterar la relación entre este gen y esta proteína y contribuir, en diferentes etapas, a la progresión de las leucemias linfoblásticas agudas de células B.

Los resultados del estudio muestran que la vía de señalización de la proteína IL-6 representa una vulnerabilidad terapéutica en la leucemia linfoblástica aguda de células B, y que podría ser una terapia prometedora para esta enfermedad. Esta estrategia podría aplicarse a otras enfermedades de la sangre.

“El gen PAX5 es posiblemente uno de los factores de transcripción más importantes necesarios para el correcto desarrollo de las células B, y puede estar involucrado en leucemia linfoblástica aguda de células B en diferentes etapas de la enfermedad”, explica el investigador del CSIC Isidro Sánchez-García, del Centro de Investigación del Cáncer (CIC-IBMCC).

“Por otra parte, la proteína IL-6 es una citoquina con múltiples funciones, que está implicada principalmente en la respuesta inflamatoria. Teniendo en cuenta esta relación entre este gen y esta proteína y su posible implicación con el desarrollo de la leucemia linfoblástica aguda de células B, hemos desarrollado un nuevo paradigma de señalización de IL-6 identificado en ratones y comprobado en humanos”, añade Sánchez-García.

En este nuevo modelo desarrollado por los investigadores logra retardar el inicio de la leucemia de células B al regular la proteína IL-6 en los ratones de experimentación. Además, al inhibir la proteína IL-6 en ratones que ya tienen leucemia linfoblástica aguda de células B con mutación de PAX5, dichas células leucémicas desaparecen, indica el investigador.

Junto al grupo de Isidro Sánchez-García, del Centro de Investigación del Cáncer (CIC-IBMCC), en este estudio han trabajado los laboratorios dirigidos por César Cobaleda del CBMSO-CSIC-UAM; Carolina Vicente Dueñas del IBSAL; Alberto Orfao, también del CIC-IBMCC, y Gianni Cazzaniga, de la Universidad de Milán.

En definitiva, todo un avance contra la leucemia, enfermedad que en 2018 se diagnosticó a 437.033 personas en el mundo, según la OMS. En España, los datos del Observatorio del Cáncer de la AECC hablan de 5.839 personas afectadas por leucemia. Por cierto, aunque en general hablamos de leucemia, lo cierto es que, como explican desde la AECC existen muchos tipos diferentes por su origen, forma de evolucionar y tratarse, así como diversas en su pronóstico. Tradicionalmente se vienen agrupando en función de su forma de presentarse y evolucionar: en leucemias agudas y leucemias crónicas. Las leucemias agudas (Leucemia Aguda Linfática y Leucemia Aguda Mieloide) generalmente suelen ser de evolución más rápida y la mayoría de sus células suelen ser más indiferenciadas (tienen mayor número de blastos) que las leucemias crónicas (Leucemia Crónica Mieloide y Leucemia Crónica Linfática), cuya forma de presentarse es más lenta y prolongada en el tiempo. También se clasifican según el tipo de célula blanca que se altere: ya que hay varias estirpes celulares diferentes: entonces hablamos de leucemias linfoides (existe afectación fundamentalmente de los linfocitos) y leucemias mieloides (se alteran principalmente las células de tipo mieloide), informan desde la AECC.