Sociedad

«Las farmacias pueden aspirar a ser, y muchas veces lo son, un centro de salud»

Javier Casas, director general de Alliance Healthcare España, explica que quiere potenciar el valor de las boticas con el seguimiento y el control de participantes de ensayos clínicos o de pacientes polimedicados

Javier Casas, director general de Alliance Healthcare España
Javier Casas, director general de Alliance Healthcare España FOTO: miquel taverna La Razón

Trabajar codo con codo con los agentes del sector farmacéutico con la mirada puesta en el paciente sigue siendo el objetivo del director general de Alliance Healthcare desde que asumió el cargo en 2012. La digitalización, la covid, la guerra... muchas cosas han cambiado desde entonces. Su arma: la experiencia.

En un mercado en el que la distribución farmacéutica está copado por las cooperativas, ¿cuál es el papel de Alliance Healthcare? ¿Hay nicho de mercado?

Llevamos más de 100 años operando. Hay un gran nicho tanto en farmacias fuera de cooperativas como complemento a estas.

¿Cómo ser competitivo con tanta cooperativa?

Es complicado. El modelo español está verticalizado. Nosotros somos transparentes y claros. Aportamos diferenciación, estabilidad financiera y experiencia. Seguro que un problema que pueda tener hoy una farmacia en Albacete le habrá pasado antes a otra. Con ese conocimiento que tenemos, podemos ayudarle a superar ese obstáculo.

¿Qué os diferencia?

Nuestra gente. Llevo 17 años trabajando aquí y te puedo asegurar que el nivel de los profesionales es diferenciador. Además, trabajamos por mantener al farmacéutico. No son cautivos de nosotros, creemos en una relación profesional proveedor-cliente, no en dar lo mismo para todos, sino estudiar el mercado de tu farmacia, saber qué vas a vender más. Trabajar de forma personalizada. Además, no necesitan invertir capital para trabajar con nosotros.

¿Qué crece más: la venta de fármacos, de productos dietéticos y de nutrición o veterinarios?

Poco a poco se va normalizado el mercado desde la covid. Cada vez hay más demanda de productos de receta por lo que el farmacéutico ha tenido que repensar su modelo. Las farmacias pueden aspirar a ser, y muchas veces lo son, un centro de salud en cuanto a la prevención y el cuidado. Prueba de ello es el programa de antitabaquismo.

¿De qué modo ha influido que AmerisourceBergen os comprara a finales de 2020?

El proceso se hizo efectivo en 2021. Todos los planes que percibimos de AB son una oportunidad tanto para ellos como para nosotros. Tenemos un plan de tres a cinco años para Europa con el que queremos continuar con el buen trabajo de distribución tradicional. Podemos encontrar nuevas alianzas locales y europeas y nuestras marcas pueden verse potenciadas por la conexión con AB. Queremos potenciar el valor de la farmacia de cara al paciente con nuevos servicios como la gestión logística de los ensayos clínicos.

¿Qué supondría eso?

Serviría para hacer un seguimiento continuado y cercano. Por ejemplo, un paciente de un ensayo acude cada dos o tres meses a revisión al hospital, las farmacias podrían, de ser necesario, tomarle la tensión tres veces por semana debajo de su casa. También es interesante el papel que podrían asumir las farmacias con los pacientes polimedicados. No todo pasa por el auge de lo online. El programa de adherencia a un fármaco (el seguimiento de un paciente a una medicación) está por debajo del 50% y en casos graves como la diabetes la adherencia es del 46%. Mucha gente toma un medicamento que le ha sido recetado y al encontrarse mal lo deja. Esto sucede incluso en ensayos clínicos. Con los antibióticos también sucede y es por la falsa sensación de seguridad que tenemos. Por eso la monitorización del paciente es clave y no funciona solo en remoto. Hay que potenciar la llamada activa. Estos servicios los estamos desarrollando con las farmacias comunitarias en contacto directo con las hospitalarias y con el médico siempre sin intromisión en las labores. El objetivo es hacer de apoyo a médicos y enfermeros con un fin: ayudar a nuestros mayores, máxime cuando el 75% son cuidados por no profesionales. De ahí la importancia de tener un punto de apoyo en las farmacias, que se conviertan en un centro de salud en colaboración con los hospitales.

¿Algún país hace algo similar?

En Alemania, las farmacias realizan un seguimiento a los pacientes crónicos que participan en algún tipo de ensayo. Y no hay que olvidar que durante la covid en el resto de países europeos se ha contado más con las farmacias que aquí.

En cuanto a la lucha contra la resistencia microbiana, ¿habría que reducir el número de comprimidos de antibióticos?

Prescriptores y pacientes tenemos una responsabilidad y con la adherencia al tratamiento se reduciría sustancialmente. Se puede adecuar la cantidad de comprimidos a la posología habitual, pero para mí lo principal es realizar un seguimiento del paciente y no se me ocurre mejor sitio que la farmacia para hacer este control.

Respecto a la presión sobre las materias primas tras la guerra, ¿podemos temer desabastecimientos en farmacias?

El contexto internacional actual no ayuda nada, la guerra, el impacto del confinamiento de Shanghái en la economía... A corto plazo no vemos riesgo, pero hay que estar pendiente. La demanda mundial ha aumentado y la oferta no, por lo que hay que estar expectantes.

Con una sociedad cada vez más envejecida y con varias comorbilidades, y con sanitarios que tienen menos tiempo para los pacientes surgen situaciones de riesgo, como que un diabético no tome la heparina cuando tiene una pierna rota o que no oiga lo que le dice el médico. ¿Podría la farmacia ayudar?

Debería. Hay que aprovechar las herramientas que tenemos. Ninguna farmacia de las que conozco ha cerrado durante la covid y han cerrado centros de salud... Vendría bien que las farmacias ayudasen al control y seguimiento de los pacientes. Así se reduciría la saturación del SNS. ¿Por qué va a tener que ir una persona mayor a un centro de salud para que le tomen las constantes y no hacerlo en una farmacia y que esta pueda dar información al médico del ambulatorio? ¿Por qué no lo aprovechamos? Se mejoraría la salud de los pacientes y también los recursos. No entendemos por qué no hay más voluntad para hacer de la farmacia un centro de salud.