Entrevista

«A diferencia del frío, somos poco tolerantes a los cambios causados por el calor»

Las temperaturas altas pueden afectar «a los pacientes cardiovasculares», recuerda el doctor José Luis Peña Hernández, especialista de Cardiología del Quirónsalud Marbella

Dr. José Luis Peña Hernández
Dr. José Luis Peña HernándezQuirónSaludQuirónSalud

Siete de los 10 años más cálidos en España se han registrado en la última década. Este año, la primera ola de calor del verano meteorológico es ya la más temprana desde que hay registros, junto a otra de hace 41 años. Y no será la última. La previsión es que sean cada vez más frecuentes, lo que supone un problema de salud y más aún lo será próximamente, ya que las proyecciones, pese a estar sujetas a incertidumbre, no dejan lugar a dudas: el calor actual no será nada comparado con el que se nos avecina.

¿Cómo regula nuestro organismo el calor?

Existe una parte en nuestro sistema nervioso, en concreto del hipotálamo, que mantiene la temperatura del organismo en torno a 37ºC, con pequeñas desviaciones. Hay que tener en cuenta que, a diferencia, del frío, somos muy poco tolerantes a los cambios ocasionados por el calor. Diferentes mecanismos como la evaporación, la radiación y la convección nos permiten disipar el calor de nuestro cuerpo. Hay que señalar, que necesitamos un sistema cardiocirculatorio con buen funcionamiento para llevar el calor desde el interior del cuerpo a la piel. Determinadas condiciones climáticas como el grado humedad ambiente, pueden alterar la forma en que eliminamos el calor. En determinadas circunstancias, como cuando hacemos ejercicio o si padecemos alguna enfermedad, pueden alterarse los mecanismos de control de la temperatura corporal.

Durante la termorregulación, al producirse una circulación sanguínea más lenta, ¿cómo afecta a la salud del corazón?

En los casos de circulación sanguínea lenta, los mecanismos de regulación de la temperatura no funcionan adecuadamente y existe mayor tendencia a sufrir problemas por el calor. Por otra parte, puede favorecerse la deshidratación o la formación de coágulos en la sangre. Las temperaturas altas pueden descompensar a pacientes que presentan problemas de corazón: el verano con sus altas temperaturas puede suponer un problema para estos pacientes por lo que deben extremar el cuidado de su salud.

¿Qué pueden llegar a causar las altas temperaturas en pacientes cardiovasculares?

Estos pacientes deben asegurarse sus cuidados médicos habituales.

¿Y si no lo hacen?

En caso contrario, su patología puede verse agravada o inestabilizada, requiriendo atención médica o incluso un ingreso hospitalario.

¿Bastaría con hidratarse?

Una hidratación adecuada es muy importante de la prevención de problemas por altas temperatura, pero en el caso de pacientes cardiológicos se requieren otras medidas como tomar la medicación regularmente, no ingerir excesiva cantidad de sal, evitar los momentos del día de máximo calor y no hacer ejercicio intenso en las horas del día de máxima temperatura.

Imagino que es peor para estos pacientes el calor si encima hay mucha humedad, ¿no?

La excesiva humedad ambiental altera el enfriamiento de nuestro cuerpo por la evaporación del sudor. En ambientes con humedad elevada, con humedades relativas por encima del 80%, esta evaporación es infectiva para eliminar el calor de nuestro cuerpo. Por lo tanto, la combinación calor y humedad aumenta la posibilidad de sufrir problemas en estos pacientes.

¿También afecta a los pacientes cerebrovasculares y respiratorios por el mismo motivo?

Un sistema cardiovascular intacto y un sistema respiratorio con un funcionamiento normal son dos factores muy importantes para un adecuado manejo en situaciones de altas temperaturas, ya que son el «vehículo» para disipar el calor. Si alguien padece problemas respiratorios o circulatorios, es algo más sensible al calor extremo. Por otra parte, los aumentos de la temperatura corporal pueden afectar de forma importante al cerebro, por lo que, si ya ha padecido problemas cerebrovasculares, un paciente debe cuidarse especialmente de la exposición a altas temperaturas.

¿Qué recomendaría a estos tipos de pacientes?

Las generales a la población: evitar la exposición solar directa y el ejercicio en las horas de más calor, alimentación e hidratación adecuada. En el caso de pacientes con enfermedades cardiológicas o crónicas en general, una mayor atención a la medicación habitual y un mayor cuidado con los signos de alarma que indiquen que la patología está sufriendo un agravamiento.

¿Cuáles son los grupos más vulnerables al calor?

Además de los pacientes con enfermedades crónicas, hay que recordar determinados grupos de población como los ancianos y los niños, que tienen un peor control de la temperatura corporal y mecanismo de defensa como la sed que funcionan de forma menos acentuada. Tengamos un mayor cuidado con ellos en estos días de calor.

En el Hospital Quirónsalud Marbella cuentan con una unidad multidisciplinar de rehabilitación cardíaca. ¿En cuánto mejoran estos programas la calidad de vida de los pacientes?

Los programas de rehabilitación cardíaca como el de nuestro hospital han demostrado un aumento significativo de la calidad de vida (y de la cantidad) y un mejor control de su enfermedad y de los problemas asociados, así como un buen desempeño de todos los aspectos de una vida plena. Nuestros pacientes conocen mejor su enfermedad, son capaces de controlar su alimentación y el ejercicio que deben realizar y se desenvuelven con solvencia en entornos hostiles como el calor extremo. Estos programas son un arma terapéutica esencial en el manejo actual de los pacientes con problemas de corazón.