El diablo en niños de 10 años que secuestraron, torturaron y mataron a James Bulger de dos años

Hoy hace 27 años desde que el cuerpo del niño fue hallado, un caso de repercusión mundial que se sigue recordando, y que generó la polémica el año pasado tras lanzar un documental inspirado en los hechos

Eran las 15.40 horas de un día de invierno cuando Denise Fergus acudió a una carnicería de Bootle, un centro comercial ubicado a las afueras de Liverpool (Reino Unido), mientras que su hijo de dos años James Bulger jugaba solo fuera del recinto. Sin embargo, cuando su madre salió de la tienda, el niño había desaparecido.

No fue hasta dos días después de aquel 12 de febrero de 1993 cuando supo qué le había ocurrido. El cuerpo de su hijo fue hallado sin vida un día como hoy, el 14 de febrero de ese año, lleno de marcas de tortura y abuso sexual y cercenado en dos partes tras haberle arrojado a las vías del tren.

El momento en el que las autoridades revelaron quiénes eran los principales sospechosos Reino Unido enloqueció, los responsables eran dos niños de diez años, de quienes se empezó a tratar como “niño A” y “niño B” al ser menores.

Robert Thompson, que pasó a ser conocido por el mundo como “niño A”, era hijo de padres alcohólicos y abusivos. Mientras que Jon Venables, que pasó a responder bajo el nombre “niño B” era ignorado por sus padres y el “abusón” de su colegio. Ambos se encontraban en aquel centro comercial robando juguetes, baterías eléctricas, golosinas y una lata de pintura azul. Sin embargo, se propusieron un reto mayor.

Según indican las cámaras de seguridad de la zona, pasaron un tiempo en la zona hasta que dieron con James Bulger. Eran las 15:42 horas cuando cogieron al pequeño- que se pasó todo el trayecto llorando y llamando con desesperación a su padre- de la mano y lo llevaron a una vía férrea. La investigación señaló que de las 38 personas que le vieron, solo dos les pararon a preguntar, a una de ellas le respondieron que era su hermano menor y a la otra que se trataba de un niño perdido que llevaban a comisaría.

En el trayecto le lanzaron ladrillos, le tiraron pintura azul en el ojo izquierdo y le golpearon en repetidas ocasiones con una barra de metal oxidada. Thompson le dio una patada tan fuerte en la cara que le dejó la huella marcada en la piel. Le quitaron los pantalones y el pañal y le metieron pilas en la boca.

Los niños asesinos fueron arrestados gracias a las imágenes que grabaron las cámaras de seguridad del centro comercial y encarcelados el 22 de febrero de ese mismo año. Se decidió juzgarlos como adultos y acusarlos de asesinato, secuestro e intento de secuestro debido a que trataron de abducir a otro niño antes de dar con James, pero su madre lo impidió. Ninguno de los dos realizó declaraciones, por lo que el juicio se basó en las entrevistas que ambos le concedieron a las entrevistas. La sentencia determinó el 24 de noviembre de 1993 que debían cumplir ocho años de prisión.

El “niño A” y el “niño B” fueron separados, cumplieron condena en Manchester y Merseyside, respectivamente. Allí pudieron estudiar y ser rehabilitados. En la cárcel, ambos aseguraron haber sufrido estrés postraumático por el asesinato que cometieron. En 2001 fueron liberados, obtuvieron una nueva identidad y se les trasladó a ubicaciones secretas bajo el programa de protección de testigos.

Jon Venables comenzó a establecer relaciones sexuales con menores de edad en 2003 cuando él ya contaba con 23 años. A lo que se suma que era alcohólico y adicto a las drogas. En 2008 fue arrestado por una pelea, pero poco después fue puesto en libertad. Sin embargo, en 2010 fue condenado a dos años de prisión por tener pornografía infantil. Aunque fue liberado en 2014, en 2018 fue arrestado de nuevo por más de mil imágenes de pornografía infantil y el libro “manual para pedófilos”.

Por el contrario Robert Thompson no ha vuelto a ser arrestado desde aquellos hechos ocurridos hace 27 años. Aunque cabe destacar que la madre de James Bulger se enteró de su paradero y le encontró, pero no hizo nada, se quedó “paralizada por el odio”. Denise Fergus creó una caridad para homenajear a sus hijo: “James Bulger Memorial Trust”. En 2019 se estrenó “Detainmente”, un cortometraje basado en los interrogatorios del “Niño A” y el “Niño B”, logró 20 premios y fue candidato a los Óscar. No obstante, el proyecto no fue bien acogido por Fergus, pidió que no lo hicieran para no “revivir la pesadilla”.

La madre de James Bulger declaró al periódico británico “Daily Mail” que: