¿Pueden abrir las piscinas comunitarias? El Gobierno no se ha pronunciado

Los administradores de fincas reclaman al Gobierno que tome una decisión con carácter urgente y que se establezca un protocolo

Las comunidades de propietarios esperan a que el Gobierno tome una decisión sobre si podrán abrir sus piscinas este verano y en qué condiciones
Las comunidades de propietarios esperan a que el Gobierno tome una decisión sobre si podrán abrir sus piscinas este verano y en qué condicionesArchivoArchivo

“Tomamos nota”. Esta es la escueta respuesta que el ministro de Sanidad, Salvador Illa, dio a una carta del Consejo General de Colegios de Administradores de Fincas (CGCAFE) reclamando que se establezca un protocolo de uso para las piscinas durante este verano. Según explica el presidente de CGCAFE, Salvador Díez, hay muchos aspectos que hay que aclarar y se acaba el tiempo. “Hay comunidades en las que se abren las piscinas a mediados de mayo y todavía no se ha tomado una decisión de qué es lo que va a pasar con ellas”, indica. Así, que si nada cambia, podrán celebrarse reuniones con amigos o familiares en grupos de 10 personas, ir a bares y terrazas, pero no se podrán usar las piscinas de las comunidades de vecinos. Todo un inconveniente para muchas familias que después de dos meses de encierro con los niños -y que no volverán al colegio hasta septiembre-, tendrían que afrontar el largo y caluroso verano sin poder refrescarse.

Tras la escueta respuesta del ministro Illa, Díez decidió recurrir a la directora de Salud Pública, Calidad e Innovación del Ministerio de Sanidad, y le remitió un escrito la semana pasada en busca de una respuesta más concisa. Los Administradores de Fincas exponen en la misiva las razones por las que es necesario que se “establezca una normativa de aplicación estatal para la apertura de las piscinas privadas comunitarias, en su caso, basada en criterios exclusivamente científicos”.

Los Administradores de Fincas colegiados tienen como objetivo esencial atender y coordinar las necesidades de los edificios y las personas que allí residen para mantener la calidad de vida de sus ocupantes. Ante el periodo de verano en su carta al Ministerio de Sanidad han solicitado, igualmente, que se establezcan las condiciones y protocolos que deben cumplir estas instalaciones para el supuesto de que se autorice su apertura.

Debido a las fechas en las que estamos y a la excepcionalidad de la situación, Díez manifiesta que, "aunque la competencia en esta materia es de las comunidades autónomas, es necesario que esta regulación sea la misma en todo el país para lograr una deseable homogeneidad en las condiciones en las que se produce la desescalada y, concretamente, en referencia al acceso a las piscinas. Si esto no fuera así, se producirían movimientos de población hacia los lugares de regulación menos restrictiva para un mayor disfrute de este servicio, lo que supondría un agravamiento del riesgo en dichas zonas”.

Por ello, desde el colegio de administradores proponen que la regulación estatal establezca medidas para garantiza el distanciamiento entre personas lo que probablemente reducirá el aforo de las instalaciones.

También recuerda que la mayoría de las comunidades de propietarios no disponen de un control de acceso, y en aquellos casos en los que se cuente con un socorrista, no forma parte de su labor profesional controlar quién y cómo accede a la piscina.

En consecuencia, es necesario conocer que el cumplimiento de las condiciones obligatorias que se establezcan será responsabilidad únicamente de cada ciudadano. Sobre el uso de otras instalaciones que puedan ser un foco de contagios como vestuarios, servicios o lavabos, entre otros, es necesario valorar su apertura tomando en consideración la proximidad de las instalaciones a los domicilios de los usuarios y, si se procede a su apertura regular la necesidad de intensificar su limpieza y desinfección.

En España existe una gran diversidad de instalaciones, si se autoriza su apertura, será necesario que la regulación estatal se tenga que complementar con normas propias de cada Comunidad de Propietarios, y los Administradores de Fincas colegiados proponen que, ante la imposibilidad de convocar las juntas de propietarios en el actual Estado de Alarma, se faculte a la Juntas de Gobierno de cada Comunidad de Propietarios para que cada una de ellas regule cómo será el acceso a la piscina comunitaria.

Para Díez, lo prioritario es que se manifiesten y digan si la apertura de las piscinas “es viable o no y su i deciden que sí, que digan en qué condiciones”.

El presidente del colegio de administradores de fincas se refirió al protocolo propuesto por la patronal de las piscinas, pero indicó que hay cosas que son difíciles de cumplir. “Reducir el aforo es una medida que no se puede llevar a cabo en las piscinas comunitarias porque ninguna tiene control de accesos y no se puede obligar al socorrista a hacerlo. Así que quedaría en manos de la responsabilidad de los propios usuarios”. El protocolo que propone la Comisión Sectorial de la Patronal Española del Sector Piscina (Asofap) sugiere además el baño con gafas y que se pongan carriles dentro del agua para garantizar la distancia entre los bañistas.

Lo que está claro es que si se autoriza la apertura de las piscinas, será complicado que sea como todos los años a mediados de mayo o principios de junio. “Las condiciones que imponga el Gobierno habría que aprobarlas en una junta de vecinos, pero está prohibido reunirse. De hecho la Fase 1 de desconfinamiento permite encuentros de hasta 10 personas, lo que a las comunidades no nos sirve. Por eso tienen que autorizar a la junta directiva a elaborar normas, tomar decisiones, autorizar gastos... Pero parece complicado”.

Estudio del CSIC

De forma paralela, el Instituto para la Calidad Turística Española (ICTE) en coordinación con la Secretaría de Estado de Turismo, ha encargado la elaboración de un informe científico al Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC) para determinar las medidas que se tendrán que tomar en el ámbito de playas y piscinas en España este verano.

El Instituto para la Calidad Turística Española continúa con las labores de coordinación de lo que serán los protocolos oficiales del sector turístico para la minimización del riesgos frente al SARS-COV-2. Durante la semana pasada, en las reuniones con los diferentes representantes de los subsectores turísticos y la principal demanda fue analizar el comportamiento del virus en el agua y la arena. Las pruebas indican que en las piscinas, el cloro acabaría con el virus, pero el estudio tratará de comprobarlo y de saber qué ocurre con el agua de mar.

Se trata de una información esencial para tomar medidas en lo que respecta a la apertura de playas y piscinas y, por este motivo, se encargó al Instituto que encargara un informe científico, que finalmente llevará a cabo el CSIC, y que intentará aclarar una cuestión sobre la que apenas hay evidencia. Una vez conocidos los resultados, habría que diseñar protocolos de uso y desinfección, en el caso de ser necesaria, que deberán ser validados por el Ministerio de Sanidad.