Japón otorga el primer título de estudios ninja

El ciudadano Genichi Mitsuhashi aprendió artes marciales y las tradiciones de este grupo de guerreros

Todos tenemos una idea preconcebida de lo que es un ninja: completamente vestido de negro y con la cara oculta tras una máscara se esconde entre las sombras y es un perfecto conocedor de las artes marciales. Pero esa imagen resulta obsoleta, porque ahora mismo el único ninja titulado es Genichi Mitsuhashi, que tras dos años perfeccionando sus habilidades ha conseguido graduarse en la Universidad de Mie en el centro de Japón.

Durante el tiempo que duró el curso, Mitsuhashi, de 45 años, aprendió artes marciales y absorbió las tradiciones más finas de los agentes de artes marciales feudales. Además de investigar documentos históricos, el estudiante se tomó muy en serio las enseñanzas prácticas de ser un ninja: “Leí que los ninjas trabajaban como granjeros por la mañana y se entrenaban en artes marciales por la tarde”. Así que Mitsuhashi cultivó verduras y trabajó en sus técnicas de artes marciales, además del abundante estudio ninja en el aula.

Mitsuhashi, que también aprendió kung fu y un arte marcial japonés conocido como Shorinji Kempo, enseña habilidades ninja en su propio dojo y dirige una posada local mientras realiza su doctorado. La Universidad de Mie estableció el primer centro de investigación del mundo dedicado al ninja en 2017 y abrió un curso de posgrado un año después. Se encuentra en Iga, a 350 kilómetros (220 millas) al suroeste de Tokio, una ciudad cubierta de montañas que alguna vez fue el hogar de muchos ninjas.

Yuji Yamada, profesor de historia japonesa en la universidad a cargo del centro ninja, se sorprendió de la devoción de Mitsuhashi por la tarea. Ofrecemos clases y cursos históricos sobre habilidades ninja. Pero no esperaba que él se involucrara hasta este punto como un verdadero ninja vivo”, dijo Yamada.

Para inscribirse, los estudiantes deben realizar un examen de historia japonesa y una prueba de lectura de documentos históricos ninja. Alrededor de tres estudiantes se matriculan cada año. Creo que hay demanda “, dijo el profesor. Recibimos muchas consultas del extranjero, pero tengo que decir una cosa: este es un curso para aprender sobre el ninja, no para convertirse en uno”.