¿Y si no hay gripe este invierno como en el hemisferio sur?

La incidencia de la gripe en Australia, Chile y Sudáfrica ha sido mínima

Con la llegada del otoño, aumenta la preocupación sobre cómo será una temporada de gripe estacional coincidente con la pandemia de covid-19 y cuál será el impacto de ello en los sistemas de salud.

El Ministerio de Sanidad ha realizado este año una compra extraordinaria de 5 millones de dosis de vacunas de la gripe para reforzar la campaña de vacunación. De manera habitual, ya surgen complicaciones derivadas de la gripe, como ingresos en UCI y fallecimientos, pero los epidemiólogos temen que con la covid, la situación se agrave y, que además, suponga una carga para el sistema sanitario, con la posibilidad de colapso.

Pero hay datos que permiten ser relativamente optimistas. Un artículo publicado en Morbidity Mortality Weekly Report y recogido por la Asociación Española de Vacunología, explica el desarrollo la epidemiología de la gripe en algunos países del hemisferio sur en su temporada 2020, en un intento de proporcionar pistas y pautas de actuación para lo que nos puede venir en cuestión de unas cuantas semanas.

Tras la amplia diseminación comunitaria del SARS-CoV-2 a mediados de febrero de este año, los indicadores de actividad gripal comenzaron a descender en el hemisferio norte. Estos cambios se atribuyeron a un menor número de consultas realizadas en los dispositivos sanitarios y/o a cambios reales en la circulación del virus gripal debido al uso masivo de las medidas de mitigación frente al SARS-CoV-2.

Los datos comunicados a la OMS por parte de la plataforma FluNet respecto de tres países del hemisferio sur – Australia, Chile y Sudáfrica- mostraron una actividad gripal bajísima en el periodo junio a agosto 2020, meses que constituyen la temporada gripal típica en el hemisferio

Según estas cifras, es posible que para la temporada 2020/21 sufran una baja circulación del virus gripal aquellos países o jurisdicciones del hemisferio norte donde se mantengan con carácter estricto las medidas comunitarias de mitigación (mascarillas, cierre de escuelas y teletrabajo). Estas medidas, más la vacunación antigripal, es muy probable que sean efectivas en reducir la incidencia y el impacto de la gripe.

En los tres países mencionados del hemisferio sur, solo detectaron 33 test positivos a gripe de 60.031 muestras analizadas en Australia, 12 de 21.178 en Chile y 6 de 2.098 en Sudáfrica, lo que hace un total de 51 pruebas positivas de gripe de 83.307 pruebas realizadas en esos países entre abril y julio de 2020 (0.06%). Por el contrario, durante ese periodo de 2017-2019, las muestras positivas fueron 24.512 de 178.690 testadas (13.7%).

Cheryl Cohen, la directora de Enfermedades Respiratorias del NICD, afirma que llevan estudiando la gripe desde 1984 y esta situación “no tiene precedentes”. No es que no haya habido gripe, señala la investigadora, sino que las medidas tomadas para evitar la propagación del SARS-CoV-2 han evitado también la de la gripe: “La distancia social, el lavado de manos y las mascarillas son útiles frente a cualquier virus”, considera Cohen.