Los fabricantes de mascarillas de tela se ponen en pie de guerra: “Sí son seguras”

Rechazan que se vete a estos productos en los centros sanitarios de muchas autonomías: “No es justo que se trate a todos por igual”

Los fabricantes de mascarillas higiénicas de tela se han puesto en pie de guerra, tras los vetos que están imponiendo a estos protectores buconasales algunas autonomías como el País Vasco.

En un comunicado, firmar como Protect Pyme e Ibercotton, y expertos en virología como el profesor titular de Microbiología en la Universidad Autónoma de Madrid, José Antonio López Guerrero, o el director del Centro de Encefalopatías y Enfermedades Transmisibles Emergentes de la Universidad de Zaragoza, Juan José Badiola, han criticado el rechazo de dichas mascarillas en los centros de salud de varios territorios y han reclamado a las administraciones medidas para distinguir mascarillas que protegen de manera segura a las personas y las que no lo hacen, creando un riesgo para la salud pública.

López Guerrero señala que la idea de entregar mascarillas quirúrgicas a toda persona que entre en un centro de salud "no está mal desde el punto de vista de asegurarse de que todo el que entre estará bien protegido y limitará la posibilidad de contagiar. Sin embargo, genera un problema medioambiental.

Además, las mascarillas quirúrgicas con el propio aliento, con la humedad que se genera al hablar, pierden eficacia de detención de gotículas por fuerza electroestática, algo que no sucede con las de tela convenientemente tratadas.

Según exponen, lo que debe prevalecer a la hora de que una mascarilla sea segura es que cumpla la normativa. Para Badiola, si la mascarilla de tela cumple con todos los criterios sanitarios, ha pasado los controles sanitarios y se cumplen las indicaciones de las autoridades sanitarias y lo que indican los certificados, son perfectamente seguras.

Juan Núñez, CEO de Protect Pyme, opina de la misma forma: “No es justo que se trate a todas las mascarillas de tela por igual”. Según asegura, su empresa ofrece una mascarilla fabricada con un tejido que, gracias a los últimos avances en nanotecnología, lleva iones de plata en la matriz de hilo que neutralizan la actividad de virus y bacterias.