Tranquilos, el peor día de 2020 ha pasado ya: fue el 29 de mayo

El «Hedonómetro» mide nuestro grado de felicidad a través de un análisis de las palabras que usamos en Twitter

La muerte del afroamericano George Floyd a manos de la Policía desató una ola de disturbios la semana del 29 de mayo
La muerte del afroamericano George Floyd a manos de la Policía desató una ola de disturbios la semana del 29 de mayoJohn MinchilloAP

En este terrible 2020, en el que las desgracias parecen sucederse sin solución de continuidad y tenemos la impresión de vivir en la película «Atrapado en el Tiempo», el Laboratorio de Historia Computacional de la Universidad de Vermont ha concluido que hubo un día aún peor que el resto: el 29 de mayo. Es el dictamen del «Hedonómetro», un dispositivo que analiza el contenido de nuestros mensajes en la red social Twitter para dar un diagnóstico en tiempo real de cómo anda nuestro estado de ánimo.

Este invento de los matemáticos y científicos informáticos Chris Danforth y Peter Dodds lleva en funcionamiento desde 2008, pero este fatídico año en el que nos encontramos es el que ha registrado más infelicidad de la serie histórica y uno de los últimos días de mayo aparece como el más miserable de todos. Aquel 29 cayó en viernes, solo unos días después del asesinato del afroamericano George Floyd a manos de la Policía estadounidense en Mineápolis (Minesota), un suceso que sin duda lastró a la comunidad tuitera que ya venía decaída por los meses de confinamiento. Aunque el mecanismo repasa nuestros tuits en diez idiomas, el día más infeliz hasta la fecha se refiere solo a los que fueron escritos en inglés.

El término «Hedonómetro» fue acuñado a finales del siglo XIX por el economista Francis Edgeworth, que lo definió como una «máquina psicofísica que sirva de instrumento ideal para registrar de manera continuada el nivel de placer que experimenta un individuo». Es lo más cerca a lo que Danforth y Dodds han logrado aproximarse, aunque se circunscriba solo a lo que ocurre en la red de los 140 caracteres. El artilugio intercepta el 10% de los cerca de 500 millones de mensajes que se postean cada día y clasifica su contenido según una tabla de 10.000 palabras que, previamente, han sido calificadas como más o menos felices en una escala del uno al nueve. Por ejemplo, «risa» obtiene un 8,50 mientras «cárcel» puntúa un 1,76.

Según informa «The New York Times», 2015 fue el año más feliz captado por esta herramienta, pero desde entonces solo hemos ido cuesta abajo. Los detractores del «Hedonómetro» pueden argüir que se limita a la comunidad tuitera, aunque no es menos cierto que las redes sociales ofrecen una muestra mundial de salud mental sin precedentes. Baste decir que en los primeros meses de la pandemia, el crecimiento de suscriptores fue de un 34% en todo el planeta.

Quizá el 29 de mayo no fuera el más triste para los tuiteros hispanohablantes, pero las encuestas realizadas este año en nuestro país indican un descalabro sin precedentes en los niveles de bienestar. El sondeo realizado por Ipsos concluye que solo el 38% de los españoles afirma sentirse feliz y, por primera vez, lideramos el ranking de quienes afirman no ser felices en absoluto: un 13%. Malos datos para tiempos aún peores, dentro y fuera del universo de Twitter.