Otro ataque a los automovilistas

La nueva normativa aprobada aumenta las posibilidades de recaudación del Estado y los ayuntamientos

Varios coches circulan al lado de una señal de tráfico en una vía de la capital el mismo día en que han aprobado la reducción de la velocidad hasta 20km/h en las ciudadesEduardo Parra Europa Press

Las nuevas disposiciones aprobadas por el Consejo de Ministros de ayer se disfrazan con la disculpa de la seguridad, pero no son más que una lista de prohibiciones al uso del automóvil y un incremento de las sanciones previstas para los conductores, cada día más perseguidos por la Administración y auténtica «gallina de los huevos de oro» para las cuentas del Estado y de los ayuntamientos, que recaudan sin parar entrando directamente en los bolsillos de los usuarios de los coches. Y todo ello, ante la pasividad de las asociaciones de empresarios relacionados con el sector del motor que enmudecen ante las limitaciones que cada día se imponen a los productos que venden. Estas medidas de endurecimiento de las condiciones de uso del automóvil y las multas previstas por el incumplimiento de la nueva normativa se publican en el momento oportuno. Tras las elecciones americanas, que han tenido distraída a la opinión pública durante un par de semanas, hay que sacar otro tema polémico para centrar la atención de la gente. El uso del automóvil es un buen pretexto, porque afecta a todos. Y sale ahora esta nueva norma y se hace pública, aunque el Real Decreto no es efectivo hasta el 2 de enero. Dentro de dos meses. Y establece además plazos entre seis meses y dos años para su aplicación. ¿Por qué lanzarlo ahora al ruedo? En cualquier caso, sigue la campaña de demonización del automóvil como gran peligro para la convivencia en las ciudades y el mayor factor de contaminación. Sin atender a que la industria del motor está haciendo un esfuerzo tecnológico y de inversión mayor que cualquier otro sector industrial para rebajar sus emisiones.