Múltiples brotes en residencias tras la primera dosis

Tristeza entre los familiares y residentes tras producirse los contagios

Exterior de la residencia Amavir Ibañeta, en Erro (Navarra) donde se ha producido un brote de covid-19 en 17 usuarios poco después de recibir la primera dosis de la vacuna y tras lograr salvar sin ningún contagio las dos olas anteriores de la pandemia.
Exterior de la residencia Amavir Ibañeta, en Erro (Navarra) donde se ha producido un brote de covid-19 en 17 usuarios poco después de recibir la primera dosis de la vacuna y tras lograr salvar sin ningún contagio las dos olas anteriores de la pandemia.Jesús DigesEFE

Desde que comenzó el proceso de vacunación para inmunizar contra la Covid-19 en España el pasado 27 de diciembre han saltado a los medios numerosos casos de brotes en residencias de ancianos, lo que ha provocado tristeza entre los residentes y sus familiares.

Dos de los casos más recientes son los sucedidos en un centro sociosanitario de Tamarite de Litera (Aragón), donde 47 residentes y 7 trabajadores dieron positivo después de que les fuera administrada la vacuna el pasado 30 de diciembre, y el de 42 mayores infectados en el geriátrico Mar Bella de Torrevieja, que se vacunaron el 4 de enero.

Todos ellos habían recibido el suero de Pfizer, que tiene una eficacia estimada del 52% a 14 días y que alcanza el 95% una semana tras haber inoculado la segunda. En ningún caso la vacuna puede haber provocado la enfermedad, aclara Joan Carles March, médico y experto en Salud Pública: «Las vacunas que se utilizan en España no contienen virus vivos atenuados derivados del SARS-CoV-2 ni material genético del mismo y, por lo tanto, las personas que las reciban no se infectarán y no tendrán covid-19 debido a la vacuna».

Los efectos secundarios que se pueden notar después de recibir el suero «son los habituales en estos tratamientos: fiebre, dolor articular o cansancio». Aunque se trata de algunos de los signos y síntomas inespecíficos de la Covid-19, éstos se sufrirían «en mucho menor grado».

¿Qué ha podido suceder entonces? La vacuna de Pfizer consta de dos dosis, por lo que «quienes han recibido una no son personas que se puedan considerar vacunadas. La protección se alcanza una semana después de la segunda dosis, por lo que no debe extrañarnos que haya gente infectada tras la primera dosis», afirma March.

Asimismo, hay que contar con que el organismo «necesita siempre unos días desde la vacunación hasta que se genera la respuesta inmunitaria. Por lo tanto, las personas pueden infectarse en esa ventana temporal entre las diferentes dosis y además siempre existirá ese 5% en el que la vacuna no es efectiva».

En el caso de la primera dosis, la respuesta inmunitaria «tarda en producirse unos 14 días». Si una persona contrae la enfermedad en ese tiempo tras recibirla sin que «haya habido tiempo suficiente para que hayan desarrollado la respuesta inmunitaria, la enfermedad sigue su evolución natural», señala el doctor.

Otra de las cuestiones importantes en estos casos es saber qué hacer con las segundas dosis tras desarrollar la enfermedad. Si una persona ha sido infectada tras la primera, «no se considera necesario reiniciar la pauta, pero sí demorar la segunda hasta que haya pasado», subraya March. En el caso de personas asintomáticas que hayan dado positivo en coronavirus, «tendríamos que esperar a suministrar la segunda dosis a que finalice el periodo de aislamiento que es, aproximadamente, de unos diez días». Asimismo, «en personas sintomáticas, se aconseja esperar cuatro semanas desde el inicio de la sintomatología».