Salud

Combinar las vacunas de AstraZeneca y Pfizer incrementa los efectos adversos

El estudio de la Universidad de Oxford se publica hoy en ‘The Lancet’. Sanidad decidirá la semana que viene sobre las segundas dosis de la vacuna de Oxford

Thumbnail

Combinar dos dosis de vacunas distintas contra el coronavirus multiplica las reacciones adversas. Es la conclusión del estudio ‘Com-COV’ que compara los esquemas de dosificación mixtos de los preparados de Pfizer / Oxford-AstraZeneca. Los resultados de ese estudio son importantes, teniendo en cuenta que en nuestro país hay cerca de 2 millones de personas pendientes de una segunda dosis con el suero de Oxford.

La investigación publicada hoy en la revista ‘The Lancet’ muestra que alternar las vacunas provoca reacciones leves y moderadas más frecuentes que si se siguen los calendarios estándar de vacunación, con dos inyecciones del mismo suero. El estudio no determina si la respuesta inmunológica “se verá afectada”.

Un equipo liderado por expertos de la universidad británica de Oxford puso en marcha a comienzos de este año una investigación a fin de indagar sobre los efectos de la combinación de dos dosis de vacunas fabricadas por distintas farmacéuticas y vieron que esto incrementaba la llamada reactogenicidad en comparación con los esquemas estándar. Con ese término se alude a las reacciones adversas comunes esperables de una vacuna, como una respuesta inmunológica excesiva, fiebre o dolor en el brazo en el lugar de la inyección.

Los expertos encontraron que cuando se dejaba entre las dosis un intervalo de cuatro semanas, ambos esquemas “mixtos” (Pfizer-BionNTech, seguido de Oxford-AstraZeneca y Oxford-AstraZeneca, seguido de Pfizer-BioNTech) generaba más reacciones leves o moderadas tras la segunda dosis que si se atendía al procedimiento estándar de no combinar vacunas de diferentes fabricantes. Añaden que las reacciones adversas fueron de corta duración y que no hubo otros problemas de seguridad.

Es importante que informemos a la gente acerca de estos datos, especialmente porque varios países están planteándose emplear estos calendarios de dosis mixtas

La Comisión de Salud Pública decidirá la próxima semana si se administra finalmente la segunda dosis de la vacuna de Oxford a personas menores de 60 años que ya recibieron la primera. Las opciones que se barajan son dejarles sólo con la que tienen, poner una segunda de AstraZeneca o de otra marca, previsiblemente Pfizer, a tenor del polémico ensayo clínico que está desarrollando el Instituto de Salud Carlos III, CombiVacs, para confirmar su hipótesis de si sería posible combinarlas e inyectar Pfizer en las personas menores de 60 años que recibieron AstraZeneca con únicamente una muestra de 600 personas.

“Aunque se trata de una parte secundaria de lo que estamos intentado explorar mediante estos estudios, es importante que informemos a la gente acerca de estos datos, especialmente porque varios países están planteándose emplear estos calendarios de dosis mixtas”, apunta Matthew Snape, profesor asociado de pediatría y vacunas en la Universidad de Oxford, e investigador jefe del citado ensayo.

Los hallazgos del estudio sugieren que “los calendarios de dosis mixtas podrían resultar en un incremento en las ausencias laborales el día después de la inmunización, y es importante considerarlo a la hora de planear la inmunización de los empleados del cuidado sanitario”, observa Snape.

“De manera importante no hay preocupaciones relacionadas con la seguridad”, dijo el experto, que señaló que el estudio no determina si la respuesta inmunológica “se verá afectada”.

Snape también señala que el equipo investigador confía en informar sobre esos datos “en los próximos meses”. “Mientras tanto, hemos adaptado el estudio para evaluar si el uso temprano y regular del paracetamol reduce la frecuencia de estas reacciones”, revela.

Los expertos también observan que los datos recabados de sus pruebas fueron extraídos de participantes mayores de 50 años, por lo que mencionan que existe la posibilidad de que tales reacciones puedan ser más prevalentes en grupos de edad más jóvenes.