Covid-19

La transmisión del virus se dispara en zonas turísticas

La tasa de contagios traspasa ya en toda España el umbral de riesgo, pero crece con más fuerza en Baleares, la Comunidad Valenciana, Cantabria y Galicia por los brotes en la población juvenil

El fin de algunas restricciones sociales, el aumento de la movilidad y, posiblemente, el auge de la variante Delta están provocando lo que parecía un imposible hace apenas unas semanas: el crecimiento desorbitado de la incidencia de Covid-19 en España. Aunque el avance de la vacunación está minimizando el impacto sanitario de los contagios y la ocupación de camas de agudos y de unidades de cuidados intensivos (UCI) se mantiene en niveles mínimos de toda la pandemia, la transmisión del virus se encuentra disparada y algunos expertos y hasta la propia Organización Mundial de la Salud (OMS) no descartan incluso la llegada de una quinta ola que en principio no sería tan severa como las anteriores al afectar sobre todo a jóvenes.

En estos momentos, la tasa de contagios o número reproductivo básico instantáneo (Rt) traspasa ya los niveles de riesgo en doce autonomías y en Ceuta y Melilla, con especial crecimiento en las más turísticas. Dicho parámetro, empleado por los epidemiólogos en sus proyecciones, mide el número de personas a las que contagia cada infectado. Si la cifra no supera el uno, la pandemia se encuentra bajo control, pero si traspasa ese umbral significa que avanza y puede poner en jaque a los servicios sanitarios. El pasado 10 de junio, la tasa de contagios en España se situaba en 0,90. No era la cifra más baja de toda la pandemia –el 9 de mayo de 2020, tras el gran confinamiento, fue de 0,6, y el 14 de febrero de este año, tras la tercera ola, rondó el 0,7–, pero sí lo suficiente como para pensar que no se producirían nuevos estallidos especialmente virulentos en nuestro país. No parece que vaya a ser así.

Los datos recabados por el Instituto de Salud Carlos III y la Red Nacional de Vigilancia Epidemiológica (Renave) sitúan ahora mismo la Rt en 1,07, o que significa que cien positivos de Covid-19 transmiten la enfermedad a casi 110 personas, por lo que la pandemia prosigue su expansión en España tras permanecer amortiguada bastante tiempo. La Rt suele anticipar con semanas de antelación la evolución que experimentará precisamente la pandemia a corto y medio plazo, y desde hace el 10 de junio de este año la tendencia que muestra el guarismo es creciente.

Lo es con especial fuerza en algunos territorios que son destinos turísticos este y otros veranos. Es el caso, por ejemplo, de la Comunidad Valenciana, en donde se sitúa en 1,49. Los es más, incluso, en las Islas Baleares, autonomía golpeada por la polémica al mantener en cuarentena a estudiantes que llegaron a ella de varias partes de España tras producirse un megabrote. En Baleares la Rt se sitúa en 1,59. En otro destino turístico importante, Canarias, alcanza 1,05, mientras que en Cataluña, que ya plantea restringir de nuevo el ocio nocturno para frenar posibles vías de transmisión del virus, alcanza 1,18. Por su parte, en Galicia llega a 1,2, en Madrid a 1,05 y en Cantabria, muy golpeada también por los brotes juveniles, al 1,34.

Los únicos territorios en los que, de momento, la transmisión del virus SARS-CoV-2 o de alguna de sus variantes es relativamente baja y la tasa de contagios no traspasa el umbral crítico del 1 son Andalucía (0,9), Aragón (0,98), Castilla-La Mancha (0,9), la Comunidad Foral de Navarra (0,88) y La Rioja (0,95). Precisamente, esta multiplicación de los contagios y la peligrosa tendencia que estos muestran están llevando estos días a varias autonomías a plantearse reactivar nuevos límites al ocio nocturno, entre los que figuran los horarios de cierre o la obligatoriedad de acreditar ser negativos en test para poder acceder a algunos locales.

Como se recordará, la Rt alcanzó su punto más álgido durante la pandemia a comienzos del mes de marzo de 2020, en pleno estallido del coronavirus. El día 9 de ese mes, la primera fecha de la que ofrece datos el Instituto de Salud Carlos III, cada contagiado infectaba a 2,74 personas, lo que llevó al Gobierno a decretar el estado de alarma y uno de los confinamientos más severos del planeta para lograr que la curva se revirtiera. Justo dos meses después, fruto de la falta de contactos sociales, la Rt alcanzó su punto más bajo, situándose entonces en 0,60. A partir de ese momento, la curva ha mostrado dientes de sierra, anticipando con subidas y bajadas, eso sí, la olas que iban a producirse de forma sucesiva en España.