Medio centenar de adolescentes españoles, encerrados en Malta en condiciones “insalubres”

El Ministerio de Sanidad español se opone a repatriarlos por haber dado positivo en covid. Los negativos llegaron el lunes a Madrid.

Jimena Guijarro en su habitación del Hotel Bellavista, de Malta, donde están confinados más de 50 menores españoles desde el pasado 12 de julio.
Jimena Guijarro en su habitación del Hotel Bellavista, de Malta, donde están confinados más de 50 menores españoles desde el pasado 12 de julio.cedida

“No nos cambian las sábanas, ni las toallas, y nadie ha venido a limpiar la habitación desde hace más de una semana. Hemos pedido que al menos nos traigan nuevas para que las pongamos nosotros, pero en el hotel se desentienden de todo”. Jimena Guijarro, de 13 años, está desesperada. Comparte una habitación de 15 m2 con una amiga en el Hotel Bellavista de Malta, un establecimiento en teoría de cuatro estrellas (en la práctica no llega a dos) que se ha convertido en una cárcel para ella y su medio centenar de compañeros menores de edad que llegaron a la isla el pasado 3 de julio para hacer un curso de perfeccionamiento de inglés. “Nosotras tenemos suerte porque al menos tenemos un balcón, pero la mayoría están en habitaciones que dan a un muro, o las cocinas del hotel, por lo que no pueden salir ni a respirar aire fresco”.

Llevan encerrados desde el día 12 de julio, en el que se suspendieron las clases y las actividades por varios positivos en el grupo. Muchos de ellos tuvieron síntomas los primeros días: algo de fiebre, malestar, cansancio, pero las autoridades sanitarias maltesas no han mandado un médico en ningún momento que les midiera la temperatura o les diera la medicación pertinente. “Nuestro único apoyo aquí son los tres monitores que venían con nosotros. Ellos nos han facilitado el paracetamol y el ibuprofeno, nos reparten la comida - el personal del hotel se ha desentendido- y van todos los días a la embajada para intentar hablar con alguien que les haga caso y les escuche”, señala Jimena. Es una niña muy madura y responsable para su edad, que ha pedido a su padre poder hablar ella directamente con los medios que se interesen por su situación, ya que así puede relatarlo en primera persona. Una de las cosas que más le indigna es que el personal del hotel que ahora grita a sus monitores cuando les piden algo y les trata “como apestados”, es el mismo que permitía que grupos de jóvenes italianos fueran por las instalaciones sin mascarilla.

“Necesitamos ayuda, difusión, la situación se está estancando y tememos no poder irnos de aquí hasta el 4 de agosto. Tenemos hambre. Nos dan de comer cantidades ridículas, a base de bocadillos que llegan mojados y que, cuando los abres, no puedes distinguir ni lo que llevan dentro. Solo sobrevivimos gracias a que pedimos comida a domicilio. Hay gente que ya se ha gastado 300 euros en eso en los días que llevamos, y no es justo, porque aquí nuestros padres habían pagado por pensión completa”. A esto se añade la dejadez del establecimiento en cuando a la limpieza. “Las habitaciones están sucias, no es solo que no vengan a limpiar sino que no nos dan artículos básicos de higiene personal ni para poder limpiar nosotros. Esta semana nos han dado una mísera pastilla de jabón”, relata la menor.

"Con este bocadillo, una bolsa de patatas fritas y una botella de agua pretenden que aguantemos 12 horas", explica Jimena, de 13 años.
"Con este bocadillo, una bolsa de patatas fritas y una botella de agua pretenden que aguantemos 12 horas", explica Jimena, de 13 años. cedida

Para los padres de estos chicos, la situación está siendo un verdadero calvario. “El viaje era un premio por sus notas, y por lo duro que ha sido el último año y medio. Pensábamos que iba a salir bien y está siendo una pesadilla”, señala Javier, de Zaragoza, padre de Jimena, que reconoce tener un “enorme cargo de conciencia” por haber accedido a que su niña hiciera este viaje. “Desde la agencia nos “vendieron” que Malta era prácticamente un destino ‘Covid-free’. Como a Reino Unido no se puede ir, la isla se ofrece como el lugar idóneo para este tipo de actividades. Te fías porque es un país europeo, y entiendes que, pase lo que pase, no está en riesgo su seguridad. Pero mira, en absoluto. Es vergonzoso como les estan tratando”.

Desde la Embajada de España en Malta y otras fuentes del Ministerio de Exterior les han informado de que ambas instituciones están por la labor de organizar un vuelo de repatriación, sin embargo es el Ministerio de Sanidad del Gobierno Español el que está poniendo trabas a esta resolución. Los negativos volvieron en vuelo de repatriación específico el lunes. Teniendo en cuenta que esta administración sanitaria no conoce ni está valorando la situación de los menores, en posible situación de desamparo en la isla de Malta, y pudiendo organizarse un vuelo de repatriación con los positivos con las debidas garantías de seguridad, entiendo que está realizando una acción negligente que atenta contra la seguridad y salud de nuestros hijos/as menores en el extranjero, al menos 54 niños/as”, detalla otro de los padres en una carta enviada al Defensor del Pueblo a la que ha tenido acceso LA RAZÓN.

“Los padres nos haríamos responsables de cumplir la cuarentena obligatoria que, en España, acabaría el día 22 de julio (en la mayoría de los casos), sin embargo el Gobierno maltés impone cuarentena hasta el día 26, si no se produce un vuelo de repatriación antes seguirían en pésimas condiciones durante una semana más”, explica Javier Guijarro. Además algunos de los menores que iban a regresar en el vuelo del día 20 dieron positivo antes del vuelo por lo que deben extender la cuarentena hasta el 3 de agosto, lo que supondrá cuatro semanas encerrados en una habitación de hotel sin supervisión.

El Ministerio de Sanidad recomienda a los viajeros españoles con destino al extranjero, “limitar y restringir” sus desplazamientos a los países con mayor riesgo de exposición al virus. Malta tiene una incidencia acumulada de covid de 411 por cada 100.000 habitantes, y desde el 19 de julio, el archipiélago es considerado ‘país de riesgo’, según la última actualización de la página de la embajada española, que facilita un teléfono de emergencia consular 24 horas para los viajeros que lo necesiten.