Una mujer con Covid persistente y VIH desarrolla 20 mutaciones del coronavirus

El estudio aporta una nueva evidencia de que el Sars-CoV-2 es capaz de mutar rápidamente dentro del organismo de personas inmunodeprimidas y dar lugar a nuevas variantes

Partículas del virus SARS-CoV-2, coloreadas en azul, en una imagen de microscopio de electrones.
Partículas del virus SARS-CoV-2, coloreadas en azul, en una imagen de microscopio de electrones. FOTO: CDC

En Sudáfrica, una joven de 22 años con VIH que no se encontraba bajo tratamiento contra esa enfermedad y que además, padeció Covid-19 persistente durante nueve meses, ha desarrollado al menos 20 mutaciones del coronavirus en su organismo.

La investigación, publicada en la revista Social Science Research Network (SSRN), parece reforzar la hipótesis de que las personas gravemente inmunocomprometidas podrían dar lugar a nuevas variantes del virus.

La mujer del estudio, llevado a cabo por expertos de la Universidad de Stellenbosch y la Universidad de KwaZulu-Natal, no estaba vacunada contra la Covid-19 y padecía una infección por VIH avanzada no controlada. Dio positivo por Covid-19 en enero del año pasado en KwaZulu-Natal. Posteriormente, fue ingresada en un hospital en Ciudad del Cabo en septiembre, donde nuevamente dio positivo en los test.

Los investigadores determinaron que inicialmente estaba infectada con la variante Beta del Sars-CoV-2, que, al igual que Ómicron, se detectó por primera vez en Sudáfrica. El análisis genómico confirmó que la joven sufrió una “infección persistente durante al menos nueve meses en lugar de una reinfección”.

Del total de mutaciones observados por los autores del trabajo al menos diez están asociadas con la proteína espiga, la cual le permite al virus adherirse a las células humanas e invadirlas.

Algunas de las mutaciones adicionales fueron similares a las observadas en las variantes Ómicron y Lambda, lo que permitió que el virus evadiera los anticuerpos neutralizantes.

Una vez que la joven se adhirió a la medicación antirretroviral utilizada para tratar el VIH y su sistema inmunológico pudo superar la infección por Covid-19 en seis a nueve semanas, detallan los científicos.

Sudáfrica es el país con la mayor epidemia de VIH del mundo, con 8,2 millones de sus 60 millones de habitantes infectados por el virus (un 14% de la población). El caso de la mujer descrito en la publicación, destaca la necesidad de una “mayor vigilancia” en el tratamiento de pacientes con VIH para prevenir la aparición de nuevas variantes del coronavirus.

“El origen de las nuevas variantes aún no se entiende. Una hipótesis es que surgen en individuos gravemente inmunocomprometidos, como los pacientes que reciben quimioterapia contra el cáncer, los receptores de trasplantes de órganos y las personas con una enfermedad del VIH avanzada no controlada”, escriben los autores en el estudio, que aún no ha sido revisado por pares.

“Nuestro trabajo se suma a la evidencia de que la inmunosupresión grave asociada con la infección por VIH no controlada puede conducir a infecciones crónicas por Sars-CoV-2. Estas infecciones persistentes conducen a la acumulación de mutaciones, algunas de las cuales conducen a un escape inmunológico que puede resultar en la aparición de nuevas variantes”, explican los investigadores.

“Por tanto, es importante que los países que tienen una alta carga de infección por el VIH fomenten el diagnóstico y el tratamiento rápidos de las infecciones por el VIH y el cumplimiento de la terapia antirretroviral para aquellos que ya reciben tratamiento para reducir el riesgo de infecciones persistentes por Sars CoV-2 y el surgimiento de virus infecciosos que representen una amenaza para el control de la pandemia”, concluyen los investigadores.