Lluvia de barro: ¿por qué se produce este fenómeno meteorológico?

Un “excepcional” episodio de polvo procedente del desierto del Sáhara se dirige de sur a norte por el este del país impulsado por los vientos generados por la borrasca Celia

Este martes los cielos de varias ciudades españolas han amanecido con una tonalidad plomiza y con el fenómeno conocido como “lluvia de barro” como consecuencia de la combinación de una nube de polvo sahariano en suspensión y de la inestabilidad meteorológica traducida en la borrasca Celia. En Madrid, un manto de color naranja cubre toda la ciudad con una capa de polvo que se asienta en coches, edificios, calles y otras superficies.

Nos encontramos ante una configuración con aire frío en latitudes más bajas muy propensa a generar borrascas, frentes e inestabilidad, tal y como afirma Roger Solé, experto de Meteored. Entre el sur de Portugal y Marruecos hay un embolsamiento de aire frío en altura acompañado por un centro de bajas presiones que ha sido bautizado como Celia. Esta disposición de piezas ha creado un pasillo directo de polvo en suspensión hacia la Península y Baleares que se ha unido a las lluvias, lo que hace que vayan acompañadas de barro.

Este polvo sahariano seguirá llegando dos o tres días más por lo que las precipitaciones en la Península y Baleares podrán ir acompañadas de barro y la visibilidad quedará reducida. No obstante, podría reducirse a partir del jueves 17 cuando los vientos de componente norte alejen y disipen la presencia de este aerosol mineral en superficie.

La llegada de esta lengua de polvo en suspensión ha elevado a la categoría de “extremadamente desfavorable” la calidad del aire en amplias zonas del país, por los altos niveles de concentración de partículas PM10, afectando seriamente a la salud.

Así en diferentes estaciones de control de las provincias de Murcia, Alicante, Almería, Madrid, Albacete, Guadalajara, Segovia, Ávila y Burgos, entre otras, la calidad del aire es “extremadamente desfavorable” por las partículas PM10 en suspensión, según los últimos datos del Índice de Calidad del Aire en España (ICA).

En otras áreas de las provincias de Cuenca, el extra-radio de la Comunidad de Madrid, Ciudad Real, Valladolid y León, la calidad del aire es “desfavorables o muy desfavorable”, según el índice del ICA que también apunta a que esta situación “podría alargarse las próximas horas”.

¿Qué es la lluvia de barro?

Las precipitaciones esta madrugada con barro en Madrid y en otras zonas, especialmente del sur peninsular, se deben a un fenómeno no inusual, causado por una borrasca acompañada de la presencia de partículas de polvo en suspensión en la atmósfera procedente del desierto sahariano.

La presencia de viento arrastra masas de aire acompañadas de partículas de polvo del desierto sahariano, que al mezclarse con agua produce barro.

Este fenómeno meteorológico también es conocido como ¨lluvia de sangre¨ por el característico color rojizo que puede llegar a dejar el polvo mezclado con agua cuando se deposita en las distintas superficies.

Lo habitual es que la lluvia de barro se produzca en los meses de verano cuando hay mayor actividad tormentosa, aunque también puede darse con menor frecuencia en los meses de primavera y otoño.

Este fenómeno es frecuente en zonas geográficas cercanas a África como las Islas Canarias, aunque también pueden darse en la Península cuando llega polvo sahariano y se producen tormentas.

Efectos sobre la salud y recomendaciones

La lluvia de barro puede ser perjudicial para la salud cuando las concentraciones de las partículas son altas. Estos aerosoles pueden penetrar por las vías respiratorias, teniendo un impacto negativo en nuestra salud, principalmente sobre las personas que padece enfermedades crónicas respiratorias como el asma o la bronquitis. Además, puede generar irritación de ojos, tos y afecciones mayores en personas con problemas respiratorios.

El empeoramiento del aire conlleva una serie de recomendaciones para la salud como, reducir toda la actividad al aire libre o posponerlas para cuando la calidad del aire sea buena o razonablemente buena, así como el uso de protección adecuada para los trabajos que deban ser realizados al aire libre.

Además, para grupos de riesgo y personas sensibles se recomienda evitar la estancia prolongada al aire libre, seguir el plan de tratamiento médico meticulosamente y acudir a un servicio de urgencias si el estado de salud empeora.