Reino Unido detecta un caso humano de viruela del mono: síntomas y cómo se transmite

El caso se detectó en una persona que había viajado recientemente a Nigeria, y está siendo tratada en un hospital especializado en Londres

Lesiones en humano producidas por la viruela de los monos.
Lesiones en humano producidas por la viruela de los monos. FOTO: Wikipedia

Una persona ha sido diagnosticada en Reino Unido con una rara infección viral conocida como la viruela del mono, que se cree que está relacionada con un viaje a África Occidental, según informaron las autoridades sanitarias.

La Agencia de Seguridad Sanitaria del Reino Unido (UKHSA) dijo en un comunicado que el caso, en una persona que había viajado recientemente a Nigeria, está siendo tratado en una unidad experta en enfermedades infecciosas respiratorias del Guy’s and St Thomas’ NHS Foundation Trust de Londres.

Como medida de precaución, los expertos del UKHSA, se han puesto en contacto con los pasajeros que viajaron cerca del paciente en el mismo vuelo al Reino Unido. “Estamos contactando con personas que han estado cerca para garantizar que, si se enferman, puedan ser tratadas rápidamente”.

¿Qué es la viruela del mono y cómo se transmite?

La viruela del mono es una infección viral rara que se transmite de animales a humanos con síntomas similares a los observados en pacientes con viruela, aunque por lo general son más leves.

Es causada por el virus de la viruela del mono, un miembro del género Orthopoxvirus de la familia Poxviridae. Se desconoce el alcance total de hospedadores que tiene el virus, pero las especies conocidas como susceptibles incluyen monos y simios, una variedad de roedores y otros mamíferos pequeños.

Las vías de transmisión entre animales sólo se conocen en parte, pero se cree que el virus podría transmitirse en aerosoles, a través de abrasiones cutáneas, o por medio de la ingestión de tejidos infectados.

En los perros, se ha encontrado el virus de la viruela del simio o sus ácidos nucleicos en lesiones cutáneas, orina, heces, y en exudados bucales, nasales y conjuntivales. En los pulmones y lesiones bucales de estos animales se encuentran antígenos virales y partículas víricas maduras, lo que sugiere que las microgotas respiratorias así como la saliva podrían ser infecciosas.

La mayoría de los casos de viruela del simio en humanos son zoonóticos. Las personas se contagian cuando entran en contacto con líquidos corporales de los animales infectados; por ejemplo, si un animal infectado muerde a una persona o si una persona inhala gotas que contienen el virus.

También se puede producir la transmisión entre humanos, aunque es poco frecuente. Las posibles vías de transmisión entre personas incluyen el contacto de piel con piel, el contacto con líquidos corporales infecciosos, o la transmisión por aerosoles durante el contacto prolongado cara a cara.

Según recoge la Organización Mundial de la Salud (OMS), la mayor parte de los casos se han producido en áreas de selva tropical de África Central y Occidental y ocasionalmente se exporta a otras regiones. El primer caso de viruela del mono humano se identificó en 1970 en la República Democrática del Congo. 39 años después, en 2017, Nigeria experimentó el mayor brote documentado.

En 2003 Estados Unidos sufrió un brote de viruela del simio en humano cuando se importaron roedores infectados como mascotas procedentes de África que transmitieron el virus a perros de las praderas domésticos, que eran altamente susceptibles a la infección. El virus posteriormente infectó a aproximadamente 70 personas que habían estado en contacto con estos animales.

Síntomas de la viruela del mono

La viruela del simio causa síntomas similares a los de la viruela. Estos incluyen fiebre, escalofríos, dolor de cabeza, dolores musculares, dolor de espalda, fatiga extrema y, a diferencia de la viruela, ganglios linfáticos inflamados y prominentes. En algunos casos en EE UU también se informaron náuseas, vómitos y conjuntivitis.

Al cabo de 1 a 3 días de la aparición de la fiebre aparece una erupción que suele comenzar en la cara y después se extiende a otras partes del cuerpo.

En los primeros días la erupción se presenta en forma de manchas planas y rojas que después se convierten en ampollas llenas de pus formando pústulas. Al cabo de varios días, las pústulas forman una costra que luego se cae.

Por lo general, la enfermedad mejora por sí sola sin tratamiento aunque algunas personas pueden desarrollar síntomas más graves, que pueden requerir atención hospitalaria.

La enfermedad generalmente dura de 2 a 4 semanas, y las lesiones cutáneas suelen recuperarse dentro de los 14-21 días. Las secuelas pueden ser cicatrices varioliformes residuales, con lesiones cutáneas hipopigmentadas y/o hiperpigmentadas. Las cicatrices graves, como se observan en la viruela común, son inusuales.