Las señales que nos alertan cuándo debemos dejar de conducir (y cómo evitarlas)

La edad o algunas enfermedades pueden ser grandes obstáculos al volante

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Imagen proporcionada por DGT FOTO: La Razón (Custom Credit)

Adquirir el carnet de conducir es todo un logro. En España, por ejemplo, durante años al cumplir 18 era una de las obligaciones en la vida muchas personas. Sin embargo, con el paso de los años cada vez son más los que se resisten o simplemente obtienen este permiso más adelante.

Pese a ello, la mayoría de la población consigue a lo largo de su vida algún tipo de licencia que le permita conducir un vehículo. El carnet B, así, sigue siendo el que más gente posee debido a que se pueden conducir turismos, los más utilizados. En España, además, no contamos con edad máxima para dejar de manejar un vehículo aunque existen una serie de circunstancias que pueden hacer perder el permiso.

Incluso, en ocasiones no hace falta padecer ciertas patologías. Pese a que la Dirección General de Tráfico (DGT) si puede intervenir en algunos casos debemos ser nosotros mismos los que veamos qué sucede dejando de manejar un vehículo. Esto, además, nos dará seguridad propia y al resto de conductores.

Según datos de la compañía especializada en sguros online para automóviles y motos, Cleverea, en España hay un millón de personas que conducen con edades entre 65 y 69 años. Además, alrededor de unos 500.000 siguen circulando con más de 76 años. Cabe destacar, además, que el carnet de clase B, tiene que renovarse cada 10 años hasta los 65 y una vez alcanzada esta edad cada 5años.

No obstante, si el centro donde realicemos el reconocimiento previo para renovar el permisoconsidera que debe caducar antes se puede obligar a realizar una revisión anual. Debido a que pueden ir apareciendo problemas con el paso de los años los expertos de Cleverea han elaborado una lista para saber cuáles son las señales evidentes para dejar de conducir.

Mejor prevenir

Existen una serie de señales que, según el portal, debemos identificar para evitar peligros futuros relacionados con la conducción. Desde Claverea se destacan las sensaciones relacionadas con la conducción como por ejemplo creer que hay gente que nos pita mientras manejamos. Además, debemos vigilar también cuando nos perdemos en trayectos conocidos o si empiezan a existir pequeños percances.

La aparición de peatones o ciclistas de la nada y salirse del carril algunas veces también son ejemplos de estas señales. Al mismo tiempo debemos controlar si existe estrés al incorporarse a una rotonda debido a que puede ser una clara señal de situaciones de tension mal llevadas.

No obstante, también podemos percatarnos de que debemos dejar de conducir cuando alguien próximo se queja de nuestra conducción o si nos distraemos manejando un vehículo. Incluso, cuando otros se dan cuenta antes que nosotros y nos cuesta hacer algunos movimientos deberemos optar por no conducir.

Además, la falta de luz y no querer conducir de noche demuestra falta de seguridad por lo que no hay que arriesgarse. Por último, Cleverea destaca que sí nos ponen muchas multas seguidad cuando no era habitual también podemos alertarnos.

Cómo alargar nuestra época de conducción

Así las cosas, pese a que identifiquemos las señales puede ser duro aceptarlo. Por ello, podemos retrasar esta decisión unos años gracias a una serie de consejos que la compañía ofrece y que les dejamos a continuación:

1. Mantenerse activo: las personas que practican ejercicio de manera habitual pueden contar con conservar las aptitudes necesarias para conducir durante más tiempo. Para ello, es necesario entrenar la fuerza muscular y la flexibilidad para conducir, salir y entrar en el coche, aparcar...

2. Controlar la audición: con la edad se pierde oído y eso impide detectar los coches que se acercan, las sirenas de vehículos de emergencia o incluso el ruido del motor para cambiar de marcha a tiempo, no dañar el embrague o, incluso, gastar menos combustible. No hay que retrasar el ponerse audífonos, sobre todo al volante.

3. Vigilar la vista: también se deteriora: cataratas que dificultan la visión nocturna, miopía, pérdida de agudeza visual... Hay que estar atentos para poner remedio cuanto antes y corregir los problemas.

4. Ojo a la medicación: algunos analgésicos, los medicamentos para dormir, los ansiolíticos... pueden provocar somnolencia y disminuir los reflejos. Es preciso consultar con el médico para que no interfieran en la seguridad al volante.

5. Cambiar de vehículo: puede que necesitemos un coche más acorde con nuestras necesidades, más pequeño, más fácil de conducir, tal vez automático o con un navegador más visible, o pasarnos a un coche sin carné (ojo, para conducirlo también debemos pasar el examen psicotécnico).

6. Compensar las limitaciones: es el momento de ser más cautos que nunca: conducir solo por trayectos ya conocidos y cercanos; evitar las situaciones de riesgo, como los giros a la izquierda en calles de dos direcciones o las rampas; aumentar la distancia de seguridad con el vehículo precedente; elegir el carril derecho siempre que se pueda; no conducir de noche, en horas punta, con el sol de frente ni con condiciones atmosféricas desfavorables como lluvia, niebla...