Covid-19

“The Lancet” carga contra la gestión de la pandemia: los “errores masivos” de los gobiernos provocaron 17 millones de muertos

Un comité de expertos denuncia un “fracaso global” frente a la emergencia sanitaria

El Colegio de Enfermería demanda más personal en Sacyl
El Colegio de Enfermería demanda más personal en SacylLuis TejidoAgencia EFE

Durante los dos primeros años de pandemia de la Covid-19, la mayoría de los gobiernos no estaban preparados, su respuesta fue demasiado lenta, prestaron poca atención a los grupos más vulnerables y se vieron obstaculizados por la falta de cooperación internacional y una epidemia de desinformación, una suma de fallos ha costado en total 17,1 millones de vidas, muchas evitables, según se desprende de un nuevo informe de una comisión de expertos publicado este jueves en la revista médica ‘The Lancet’.

El documento es el resultado de dos años de trabajo de 28 de los principales expertos mundiales en políticas públicas, gobernanza internacional, epidemiología, vacunología, economía, finanzas internacionales, sostenibilidad y salud mental, y de consultas con más de 100 colaboradores de 11 grupos de trabajo mundiales. El informe sintetiza la evidencia de los primeros dos años de la pandemia con nuevos análisis epidemiológicos y financieros para delinear recomendaciones que ayudarán a acelerar el fin de la emergencia pandémica, disminuir el impacto de futuras amenazas para la salud y lograr un desarrollo sostenible a largo plazo.

“El asombroso número de víctimas de los dos primeros años de la pandemia es una profunda tragedia y un enorme fracaso social a todos los niveles”, lamenta el presidente de la Comisión, Jeffrey Sachs, presidente de la Comisión, profesor en la Universidad de Columbia (Estados Unidos) y presidente de la Red de Soluciones para el Desarrollo Sostenible. “Debemos enfrentarnos a duras verdades -advierte-demasiados gobiernos no han respetado las normas básicas de racionalidad y transparencia institucional; demasiadas personas han protestado contra las precauciones básicas de salud pública, a menudo influidas por la desinformación; y demasiadas naciones no han promovido la colaboración mundial para controlar la pandemia”, añade.

Por ello, asegura, “es el momento de emprender una acción colectiva que promueva la salud pública y el desarrollo sostenible para poner fin a la pandemia, que aborde las desigualdades sanitarias mundiales, que proteja al mundo contra futuras pandemias, que identifique los orígenes de esta pandemia y que fomente la resiliencia de las comunidades de todo el mundo”, añade. “Tenemos la capacidad científica y los recursos económicos para hacerlo, pero una recuperación resistente y sostenible depende del fortalecimiento de la cooperación multilateral, la financiación, la bioseguridad y la solidaridad internacional con los países y las personas más vulnerables”, resume Sachs.

El informe apunta a que se han producido múltiples fallos en la cooperación mundial, como el retraso de la Organización Mundial de la Salud (OMS) a la hora de declarar la emergencia de salud pública de importancia internacional y reconocer la transmisión aérea del virus. “La falta de cooperación y coordinación de los gobiernos nacionales en cuanto a los protocolos de viaje, las estrategias de pruebas, las cadenas de suministro de productos básicos, los sistemas de notificación de datos y otras políticas internacionales vitales para reprimir la pandemia” también ha tenido un coste muy elevado, señala.

El comité de expertos advierte de que el logro de estos objetivos depende de un multilateralismo fortalecido que debe centrarse en una OMS reformada y fortalecida, así como inversiones que refuercen los sistemas sanitarios y pongan especial atención a los más vulnerables. Las inversiones cruciales también incluyen la mejora de las transferencias de tecnología y conocimientos para los productos sanitarios y la mejora de la financiación sanitaria internacional para los países y regiones con recursos limitados.

Para controlar definitivamente la pandemia, la Comisión propone que todos los países adopten una estrategia de vacunación plus, que combine la vacunación generalizada con medidas de prevención de salud pública y las medidas financieras adecuadas. Además, para prepararse para futuras amenazas pandémicas, recomienda reforzar los sistemas sanitarios nacionales y adoptar planes nacionales de preparación para pandemias, con medidas para mejorar la vigilancia y el seguimiento coordinados de las nuevas variantes, proteger a los grupos vulnerables y crear entornos escolares y laborales más seguros invirtiendo en ventilación y filtración.

Finalmente, la Comisión avisa de que construir un futuro más resistente requiere una inversión mayor y más eficaz para reforzar los sistemas sanitarios de los países en desarrollo. Para lograr este objetivo, estima que se necesitarían unos 60.000 millones de dólares anuales.

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