Así se ve el calor con una cámara térmica

La Razón
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La termografía infrarroja mide las diferentes temperaturas de los objetos

Un paseo por Sevilla, en plena ola de calor, con una cámara térmica. Los grados de temperatura pueden elevarse al doble si, por ejemplo, se elige andar por el sol en vez de por la sombra.

Los toldos son un buen aliado; para los coches, utilizar parasoles resta unos 10 grados, pero habría que colocarlos por fuera.

De una fachada blanca a otra de ladrillo la termografía infrarroja también dice que el calor principalmente se cuela por los huecos de puertas y ventanas, así que hay que echar las persianas y las cortinas. Y cuando la radiación térmica baja, hay que abrirlo todo para expulsar el calor, aunque es muy difícil combatir los más de 30 grados nocturnos.