La visión más corrosiva de EE UU

TCM dedica hoy parte de su programación a la influencia en el cine de la revista «National Lampoon».

Imagen de la disparatada «Las vacaciones de una chiflada familia americana»
Imagen de la disparatada «Las vacaciones de una chiflada familia americana»

TCM dedica hoy parte de su programación a la influencia en el cine de la revista «National Lampoon».

En 1970 irrumpieron en la Prensa estadounidense un trío de gamberros, Douglas Kennedy, Henry Beard y Robert Hoffman, que se dedicaron a sacar los colores a la sociedad estadounidense a través de una revista de referencia: «National Lampoon». No se casaban con nadie, solo con el humor mordaz, imaginativo e irreverente. Cruzaron todas las líneas rojas: desde las críticas a la guerra de Vietnam –una hemorragia que estaba comprometiendo el honor bélico del país– la defensa de una sexualidad liberada de la hipocresía, la droga, el rock y mucha mala leche al abordar los problemas sociales. En 1998 acabó la aventura de esta publicación satírica pero su legado fue más allá de los quioscos.

Hoy, el canal de pago especializado en cine TCM dedica parte de su programación a la herencia cinematográfica de la revista, además de ofrecer el documental de producción propia «National Lampoon» (2017). En él, los historiadores afirman que vivió sus mejores momentos entre 1971 y 1975, cuando llegaron a tener una tirada de casi un millón de ejemplares.

Polémicas portadas

Sus portadas eran provocadoras: en ellas, apareció el Che Guevara salpicado por un pastel de nata o la cubierta del álbum de George Harrison «Concierto por Bangladesh» –que se concibió para recaudar dinero ante una tragedia humanitaria y una terrible hambruna– en la que aparecía un niño bañado en chocolate con un mordisco en la cabeza. ¿Era de mal gusto? por supuesto, pero su impacto impulsó la concienciación de la opinión pública ante la tragedia.

Su fama propicio una franquicia, ya que inspiró programas de televisión, libros, discos, obras de teatro y también películas. No podía ser de otra manera si se tiene en cuenta que entre sus colaboradores estaban John Hughes, guionista de «Solo en casa» (1990); P. J. O’Rourke, un periodista que participó en la creación de «Desmadre a la americana» (1978); John Belushi, protagonista de «Granujas a todo ritmo» (1980); Chevy Chase «Aventuras y desventuras de un yuppie en el campo» (1988); Bill Murray «Lost in Traslation» (2003) y Harold Ramis «Atrapado en el tiempo» (1993), entre otros. TCM también emitirá tres películas que nacieron a partir de un relato de Hughes, publicado en 1979, que se titula «Vacation’58». A partir de ahí surgieron tres películas que fueron muy populares en su tiempo, aunque su calidad es cuestionable: «Las vacaciones de una chiflada familia americana» (1983), «Las vacaciones europeas de una chiflada familia americana (1985) y «¡Socorro!, ya es Navidad» (1989). Las tres están interpretadas por Chevy Chase y Beverly D’Angelo. En ellas se hace una parodia hiriente sobre los complejos, prejuicios e ignorancia de la clase media estadounidense, a la que, a través de sus comportamientos, se reflejaba como unos tontos que no saben por dónde les corre el aire. Una de las pegas de la trilogía es que, quizá, fueran más de consumo doméstico que internacional.