Isabel Gemio: «Ojalá mi fundación no fuera necesaria»

Isabel Gemio / Presidenta de la Fundación Isabel Gemio

Isabel Gemio se ha puesto al frente del fin de semana solidario de Onda Cero, cuya recaudación íntegra irá destinada al proyecto de diagnóstico genético de niños con enfermedades raras del doctor Francesc Palau. La periodista emite estos días en directo y cara al público, desde la Fundación Botín de Madrid, el programa que presenta, «Te doy mi palabra».

La periodista lleva muchos años apoyando la investigación de enfermedades raras a través de la Fundación Isabel Gemio, que creó en 2009, ya que ella es una de los cientos de madres que buscan un tratamiento para curar a su hijo. En el caso de Isabel, su hijo Gustavo sufre la enfermedad de Duchenne, una grave afección degenerativa muscular para la que no existe cura. «Mi hijo me da fuerzas para seguir al frente de la Fundación y también me las da saber que estoy poniendo mi granito de arena para que se investigue más», afirmó el pasado viernes en el programa «Espejo Público», de Antena3.

Gemio no pudo reprimir las lágrimas cuando le preguntaron por el «caso Nadia». «Hay muchas personas sin escrúpulos. No tengo palabras. No puedo comprender cómo alguien utiliza la enfermedad de su hija y el dolor de una niña para sacar dinero. Lo lamento por Nadia, que es una niña que está enferma. Le pido al juez que acelere el caso». Asimismo insistió en que «no se ponga en cuestión a un colectivo al que nunca se le ha hecho caso. Millones de familias con hijos con enfermedades raras viven en una carrera de obstáculos constante», añadió la presentadora.

Es por todo ello que, desde su fundación esperan que el radiomaratón que está realizando este fin de semana sea un éxito. «Los teléfonos están abiertos hasta las 12 de la noche de hoy y muchas de las personas que llaman sí que nos preguntan por el destino de nuestros fondos. Pero, por suerte, todas nuestras cuentas son públicas y pueden comprobar que el dinero va íntegramente a investigación. Las colaboraciones son gratuitas y también trabajan con nosotros voluntarios», afirman desde la Fundación Isabel Gemio.

A pesar de toda su labor, Gemio insiste en que «ojalá mi Fundación no existiera, ojalá no fuera necesaria. Cuando a mí me dan el diagnóstico de mi hijo, yo me pregunto, como cualquier madre o padre, ¿qué puedo hacer yo? Y todo el mundo me dijo que creara una fundación, por eso, en una entidad como ésta no puede ocurrir lo que ha ocurrido», en referencia al «caso Nadia».