VII Premios Alfonso Ussía: Orgullo de España

La Duquesa de Alba, a título póstumo; el Policía Nacional Víctor Regalado; Carolina Marín, campeona del mundo de bádminton; Los del Río; el Ejército del Aire y el estudiante Guillermo Plata Pérez fueron los galardonados

De izquierda a derecha, Fernando García Sánchez, Francisco Marhuenda, Javier González Ferrari, Joaquín Parera, Gloria Lomana, Mauricio Casals, Jorge Fernández Díaz, Alfonso Ussía, Manuel Mestre Barea, Víctor Regalado, Ana Pastor, Pedro Morenés, Guillermo Plata Pérez, Carolina Marín, Antonio Romero, Rafael Ruiz, Alejandro Blanco, Francisco de Bergia González y Carlos Fitz-James Stuart y Martínez de Irujo, ayer tras la entrega de los premios
De izquierda a derecha, Fernando García Sánchez, Francisco Marhuenda, Javier González Ferrari, Joaquín Parera, Gloria Lomana, Mauricio Casals, Jorge Fernández Díaz, Alfonso Ussía, Manuel Mestre Barea, Víctor Regalado, Ana Pastor, Pedro Morenés, Guillermo Plata Pérez, Carolina Marín, Antonio Romero, Rafael Ruiz, Alejandro Blanco, Francisco de Bergia González y Carlos Fitz-James Stuart y Martínez de Irujo, ayer tras la entrega de los premios

La Duquesa de Alba, a título póstumo; el Policía Nacional Víctor Regalado; Carolina Marín, campeona del mundo de bádminton; Los del Río; el Ejército del Aire y el estudiante Guillermo Plata Pérez fueron los galardonados

La VII edición de los Premios Ussía tuvo ayer un color especial. Y no sólo por la presencia de Los del Río. Aparte de echar raíces, estos galardones ya cuentan con «descendencia»: en 2008 fueron tres los premios, mientras que este año han pasado a ser seis. «Es algo que se me antoja de perlas», bromeó ayer Alfonso Ussía al comienzo de la gala. Más estatuillas, cierto, pero los valores que representan permanecen invariables: la trayectoria y entrega ejemplares de nuestro Ejército del Aire, con 75 años recién cumplidos; la valentía del agente de Policía Víctor Regalado; el esfuerzo demostrado por el estudiante Guillermo Plata; el legado y personalidad impagables de la Duquesa de Alba; el afán de superación potenciado por el proyecto Podium de Telefónica, y el talento desplegado por Los del Río y Carolina Martín, campeona del Mundo y de Europa de bádminton.

Así, personalidades de la política, el deporte y la cultura se dieron cita en la sede madrileña de LA RAZÓN para asistir al evento. Y el director del diario, Francisco Mahuenda, dejó clara la intención de los premios al inicio del acto: «La búsqueda de la ejemplaridad». Acompañado en el escenario por los ganadores, Ussía fue dando paso a los afortunados –o «damnificados», como bromeó el escritor–. El primero fue el Ejército del Aire, cuyo jefe del Mando de Personal, Manuel Mestre Barea, recogió el premio de manos del ministro de Defensa, Pedro Morenés. En palabras del columnista, son «75 años de valor, de patriotismo, de abnegación, de vigilancia, de hazañas inconmensurables...». Posteriormente, Mestre recordó con emoción una de sus últimas misiones: el traslado a España del misionero Miguel Pajares, que enfermó de ébola en Liberia.

El Premio al Héroe del Año estuvo marcado por el recuerdo a Vanessa Lage, la agente de la Policía Nacional fallecida tras un atraco en Vigo. Y es que un compañero suyo, Víctor Regalado, fue merecedor de la estatuilla tras salvar la vida de un hombre que se había arrojado a las vías del tren. El ganador, Ussía y el ministro del Interior, Jorge Fernández Díaz, encargado de entregar la estatuilla, tuvieron palabras de recuerdo para Vanessa.

Del heroísmo a la entrega en los estudios. Guillermo Plata, un malagueño que obtuvo un 9,975 en la prueba de acceso a la Universidad, fue recompensado con el Premio al Estudiante del Año, entregado por la ministra de Fomento, Ana Pastor. Y Ussía no dejó pasar la ocasión para lanzar una indirecta, y no al estudiante precisamente: «Jamás se ha cruzado con el ex becario Íñigo Errejón, por la sencilla razón de que don Guillermo acude todos los días a clase y el ex becario no se ha dejado ver aún por ahí». Una gran carcajada rompió el silencio.

El Premio al Personaje del Año se otorgó por partida doble. Antonio Romero y Rafael Ruiz fueron los primeros en recibirlo. Si alguien no les reconoció por sus nombres, las dudas se disiparon al levantarse: Los del Río. «Unos personajes inagotables, autores de una música que, cuando la escuchamos fuera de España, nos hace llorar», dijo Ussía, que no olvidó su presencia en la exitosa película «Ocho apellidos vascos», dentro de un cine, el español, «que insiste en producir películas de la guerra y la posguerra». El dúo sevillano sorprendió al público con una versión de uno de sus grandes éxitos: «La Razón tiene un color especial».

Carolina Marín, campeona del mundo de bádminton, compartió con ellos el galardón. Un torneo que puso de los nervios a Ussía, según confesó, sobre todo por la táctica empleada por su competidora china. Además, su triunfo, como el de otros deportistas, representa algo característico de España y de Europa: la victoria del individuo sobre la masa. Sin defraudar, con un atuendo impecable, el actor Arturo Fernández, que ganó en la misma categoría hace dos años, entregó sendas estatuillas.

Después llegó el momento de la Iniciativa Deportiva. Pastor y Morenés lo entregaron a Alejandro Blanco, presidente del Comité Olímpico Español, y a Francisco de Bergia, director de Asuntos Públicos de Presidencia de Telefónica por su labor en Podium Telefónica. Un proyecto que impulsará la carrera de 80 jóvenes deportistas para que compitan en los Juegos Olímpicos de Río 2016. Por último, se entregó el Premio Honorífico a Cayetana Fitz-James Stuart, la Duquesa de Alba. De manos de Ussía, recogió la estatuilla su hijo, Carlos Fitz-James Stuart y Martínez de Irujo.

Ussía no pasó por alto lo que es ya una tradición: despedirse en un idioma extranjero. Esta vez, «tocó» el georgiano, en homenaje a Podemos, por ser la lengua de «su ideológo preferido», José Stalin. ¿La traducción? «Los campos de concentración no son tan malos como dicen algunos».