Jaime Cantizano: «Me siento madrileño desde que llegué y me metí en ‘El brillante’»

Su vuelta a televisión, Telemadrid mediante, ha sido una revolución. Presenta «Atrápame si puedes Celebrity»

Jaime Cantizano
Jaime Cantizano FOTO: telemadrid telemadrid

Jaime Cantizano está siempre sonriente. Y la razón no es otra que está feliz desde que llegó a la capital, a la estación de Atocha desde su Jerez natal con dos maletas. La expectación por su vuelta a la televisión, y a un concurso («Atrápame si puedes Celebrity» en Telemadrid), le sorprende hasta a él mismo, y sus planes son seguir en la radio, donde presenta «Por fin no es lunes» en Onda Cero cada fin de semana, y hacer todo lo que le permitan, pero sin salirse de las ondas.

Campanas al vuelo: Jaime Cantizano vuelve a la televisión, ¿tanto le echábamos de menos?

Yo también estoy muy sorprendido por el interés y las ganas que mostraban muchas personas. No creo que se me eche tanto de menos, porque es verdad que hay muchas opciones... Para mí era una oportunidad de reencontrarme con una fórmula que es la del concurso, que me hace pasar muy buenos ratos, trabajar con un equipo que lleva ya mucho tiempo, mucho rodaje, con la fórmula de «Atrápame si puedes», y se acomoda un poco a mi ritmo semanal, combinándolo con la radio y con «Espejo público».

¿No hemos llegado a la edad de sentarnos en un informativo?

(Se ríe). No. Cuando me vine a Madrid lo primero que hice presentando en televisión fue precisamente informativos y en «Por fin no es lunes» nos acercamos en la primera hora a la actualidad. Pero no, informativo, no. Para eso tenemos a un veterano que es casi vecino pared con pared como Matías Prats los fines de semana.

¿Que puede encontrar el espectador en «Atrápame si puedes Celebrity»?

Es la versión nocturna de un formato que está muy testado en gran parte de las televisiones autonómicas de nuestro país. Tiene un componente de preguntas y respuestas, pero de espectáculo; es fundamental. El entretenimiento a esa hora de la noche tiene un mayor ritmo, tiene caras conocidas, muy conocidas, que llevan muchas horas de vuelo en televisión, que saben dar juego, pero que además tiene la responsabilidad de no fallar mucho y responder a las preguntas de cultura general. Y termina con un bote solidario, porque los concursantes, los seis concursantes, no vienen al programa a ganar dinero, sino a ceder el bote a una ONG.

¿Los famosos dan más juego que la gente anónima?

Sí, aunque te digo que los anónimos nos pueden dar grandes sorpresas. Si quieres garantizar un espectáculo de entretenimiento, tienes que recurrir a gente que está curtida en mil batallas y que saben lo que son los tiempos, el ritmo, y que tienen que arriesgar y que tienen que hacer cierto teatro y jugar conmigo. Creo que lo estamos viendo en otros formatos donde el público necesita ver caras conocidas e identificarse con ellas.

Ya estamos en Telemadrid, ¿ya es un madrileño completo?

(Ríe). Me siento madrileño desde el primer momento en el que me bajé del AVE en Atocha. Iba con dos maletas enormes y me metí en «El diamante» a tomarme algo. Porque nunca me he sentido un visitante en Madrid. De hecho, la familia de Jerez muchas veces me pregunta si en algún momento voy a volver allí. Yo creo que mi sitio, mi vida y mi futuro está en Madrid, y a Jerez, vuelvo con mucha frecuencia, pero de manera temporal.

¿Qué tal va el programa de radio, contento?

Estoy muy satisfecho. Abrí hace ya muchos años la puerta a la radio, y todavía no hemos cumplido cinco años, pero ya estamos en ese momento en el que un programa está consolidado, con muy buenos datos de audiencia, y también con la percepción que uno tiene cuando se monta en el taxi, cuando entra en una tienda, cuando se encuentra en una boda con el resto de invitados. Y además he podido crear aquello que me apetecía, con los elementos que me apetecían: Ignacio Varela, Sara Escudero, Bibiana Fernández, Boris Izaguirre, y los domingos con Sabino Méndez, con Llorente, con Rebeca Marín, con Mario Viciosa, con Alaska... Es decir, una combinación donde no nos podemos olvidar de las cosas que nos pasan, pero buscamos despegarnos de lo duro y crudo que puede ser el día a día con una fórmula de entretenimiento.