Seis cosas que no sabías sobre “El equipo A” (incluido el capítulo protagonizado por Ana Obregón)

La serie se entrenó el 23 de febrero de 1984 y se convirtió en una de las producciones más emblemáticas de la televisión

A la izquierda, el reparto original de la serie de televisión (de izd a dcha,  Dirk Benedict, Dwight Schultz, George Peppard y Mr. T)
A la izquierda, el reparto original de la serie de televisión (de izd a dcha, Dirk Benedict, Dwight Schultz, George Peppard y Mr. T)

“En 1972 un comando compuesto por cuatro de los mejores hombres del ejercito americano fueron encarcelados por un delito que no habían cometido. No tardaron de fugarse de la prisión en que se encontraban recluidos. Hoy, buscados todavía por el gobierno, sobreviven como soldados de fortuna. Si usted tiene algún problema y si los encuentra, quizá pueda contratarlos: El equipo A”.

Con esta mítica frase comenzaba una de las series que se estrenó el 23 de enero de 1984 en la cadena NBC y que marcó una época en la televisión. Mientras el narrador contaba la historia de estos cuatro fugitivos de la justicia, se sucedían imágenes de disparos, explosiones, coches dando vueltas de campana. Era toda una declaración de intenciones porque todos los capítulos tenían escenas de sabotajes, disparos, acción, pero también de humor y, por supuesto, final feliz. “Me encantan que las cosas salgan bien” era la frase utilizada por el jefe del equipo, el El coronel John “Hannibal” Smith (George Peppard), un veterano de la guerra del Vietnam, amante del disfraz y que siempre iba acompañado de unos guantes negros y su inseparable puro de la victoria. Smith es un destacado estudioso de la guerra, especialista en estrategia y el encargado de estudiar a sus potenciales clientes para saber si eran agentes de Policía Militar (son los delincuentes más buscados) y si el problema planteado era lo suficientemente importante para que él y su equipo intervinieran.

El equipo A Intro Español

1.- El origen de “El equipo A”

Stephen J. Cannell trabajó como guionista para Universal pero en 1979 tras acabar la carrera decidió formar su propia compañía, a la que imprimió un sello propio: cada producción incluía una intro con un hombre trabajando en una máquina de escribir y al acabar el salto de carro lanzaba la hoja. Desde el primer momento, comenzó a cosechar éxitos. Sus primeros trabajos fueron series blancas, familiares... “El gran héroe americano” supuso su debut televisivo y antes de “El equipo A” produjo y escribió “La Búsqueda”. Después de un breve periodo en la ABC, el director de la NBC contactó con él para hacerle un ambicioso encargo: una serie de acción, que incluyera los mimbres que hicieron triunfar “Canción Triste de Hill Street”.

Se puso manos a la obra y contactó con George Peppard para ofrecerle el papel de Hannibal. El actor no dudó un segundo en aceptar. Le venía como anillo al dedo. Peppard, machista, amante de la acción y acusado por muchos de racista, mostró sus reticencias cuando se completó el elenco que con el tiempo provocaría numerosas diferencias con Melinda Culea (la reportera) o Mr. T. (M. A. Baracus).

Cannell eligió a los conocidos y reputados de las décadas de los 70 y 80 Mike Post y a Pete Carpenter, con los que ya había trabajado en “El gran héroe americano” para que crearan la inolvidable banda sonora y se convirtieron en sus colaboradores inseparables. Post había producido los tres primeros discos de Kenny Rogers, trabajó con Dolly Parton y ganó varios grammys junto a Pete Carpenter por sus trabajos en series tan icónicas como “Murder One”, “Policías de Nueva York” “Blossom”, “Canción triste de Hill Street” o “Magnum”,

La banda sonora se cambió en la quinta temporada, pero la película de 2010 recuperó la sintonía original.

2.- Los personajes del Equipo A

“Hannibal” Smith
“Hannibal” Smith FOTO: La Razón (Custom Credit)

John “Hannibal” Smith (George Peppard): El coronel era el que ponía un poco de orden en un grupo tan heterogéneo. Cuando alguna persona honrada contactaba con ellos para que le libraran del acoso o extorsión de un prestamista, estafador o cacique local de la América rural, Smith acudía a la llamada para inspeccionar el terreno. Provisto de un disfraz hablaba con el cliente en un lugar seguro, analizaba la situación, comprobaba que no se trataba de ningún agente de la Policía Militar encubierto y era el que decidía si aceptaba el reto. Después llegaba el momento de la organización del plan. Atraían a los delincuentes, los más imcopetentes y con peor puntería de la historia del país, les preparaban una encerrona que siempre acababa con tiroteos, vehículos volcados y explosiones. No había muertos, sólo detenidos. El aviso a las autoridades se hacía con el tiempo suficiente para que pudieran emprender la huida.

Peppard era una persona complicada, con la que era difícil de trabajar y que tuvo numerosos problemas en sus trabajos. En 1992 le fue diagnosticado un cáncer de pulmón y murió dos años después. Tenía 65 años.

M. A. Baracus de "El equipo A"
M. A. Baracus de "El equipo A" FOTO: La Razón (Custom Credit)

El sargento M. A. Baracus (Mr. T) era un experto mécanico y conductor, que odia volar. Su peculiar aspecto hace impensable que su papel sea tan residual en un grupo en el que es el más fuerte físicamente. Peinado con una cresta africana, con el cuello lleno de cadenas de oro, pendientes y anillos (adornos que pesaban entre 16 y 18 kilos) y vestido siempre con un peto vaquero tenía que ser sedado cuando alguno de los trabajos obligaba a volar en helicóptero o en avión. Mr. T fue uno de los más favorecidos por la serie y triunfó con “Rocky III”, pero en 1995 tuvo que alejarse de todo debido a un linfoma. Sus apariciones se limitan a varios espacios comerciales en la teletienda.

Algunos de los empleados de la serie constataron que la relación de Mr T. con Peppard era totalmente inexistente. Lo único que les unía es que eran los dos únicos que formaron parte del Ejército. Peppard formó parte del Cuerpo de Marines de 1946 a 1948 y llegó a cabo. Mr. T. (Lawrence Tureaud) se unió al ejército tras ser expulsado de la universidad y acabó en la Policía Militar, el mismo cuerpo castrense del que huían en cada capítulo los personajes de la serie.

Dirk Benedict
Dirk Benedict FOTO: La Razón (Custom Credit)

Templeton Peck, conocido en España como “Fénix”, fue interpretado por Dirk Benedict, un ligón empedernido que no podía dejar pasar por delante suya a una mujer sin tratar de seducirla (en la mayoría de las ocasiones, lo lograba). A este bon vivant no le gustaba trabajar si mancharse las manos en peleas pero aporta su facilidad para lograr cosas gracias a su don de gentes, la mentira y la estafa. El estrés del nivel de vida que lleva el grupo le lleva a intentar abandonar el equipo en varias ocasiones. Como curiosidad, el primer actor que dio vida a Fénix fue Tim Dunigan, pero fue despedido tras el primer capítulo porque era demasiado joven para interpretar a un veterano de guerra. Benedict es el que ha tenido una carrera más larga en cine y televisión. Superó un cáncer de próstata y participó en la versión británica de Gran Hermano.

Dwight Schultz
Dwight Schultz FOTO: La Razón (Custom Credit)

El capitán Murdoch (Dwight Schultz) aporta el punto de locura al grupo. Experto en pilotar aviones de guerra y helicópteros, es rescatado por Hannibal Smith de un hospital psiquiátrico. Su papel es fundamental en los momentos en los que el equipo está acorralado y siempre sale en su rescate. A pesar de su locura, en ocasiones parece el más cuerdo de los cuatro. Nunca se separa de su gorra de béisbol, de su cazadora de aviador marrón y de sus zapatillas Converse. Tras su paso por “El Equipo A”, dio vida al teniente Reginald Barclay de “Star Trek”, antes de acabar pasando desapercibido en pequeños papeles intrascendentes.

Uno de los personajes más olvidados es el de Amy Amanda (Melinda Culea), una periodista que proporciona información al equipo. Sus diferencias con Peppard hicieron que desapareciera su personaje a mediados de la segunda temporada. Su lugar fue ocupado por Tawnia Baker (Marla Heasley), otra periodista, que también duró poco y cuya última aparición se produjo en la tercera entrega de la tercera temporada.

La furgoneta de "El equipo A" la conducía Baracus
La furgoneta de "El equipo A" la conducía Baracus FOTO: La Razón (Custom Credit)

3.- El delito del que se acusa al Equipo A y que nunca cometieron

En el arranque de la serie, se les presenta como un equipo que es perseguido por un delito que no cometieron pero muchos espectadores nunca conocieron de qué se les acusaba. Pues bien, se les acusa falsamente de haber robado lingotes de oro del Banco de Hanoi durante la guerra de Vietnam. En realidad, sí llevaron a cabo el asalto pero como parte de una misión encubierta ordenada por sus superiores. El problema se produjo cuando su oficial al mando fue traicionado y asesinado durante la misión, lo que les dejó sin coartada.

4.- El origen del nombre de “El Equipo A”

Stephen J. Cannell ideó la serie con un grupo de ex militares, con experiencia en la guerra del Vietnam, por lo que decidió que el nombre tendría que estar relacionado con el conflicto y que además fuera pegadizo. En la cabeza de todos los norteamericanos estaba todavía muy reciente el fracaso militar y los héroes que defendieron la bandera del país eran considerados héroes. Así que la mejor forma de rodar una serie con héroes expulsados del sistema era el mismo con el que se nombraban a los equipos de operaciones especiales en Vietnam.

¿Qué eran realmente los Equipos A? Las fuerzas especiales norteamericanas contaban con grupos especializados en un tipo de tarea y que estaban compuestos por 12 soldados, cada uno con una función determinada. Estos grupos se llamaban Equipos A, dependían del Quinto Grupo de las Fuerzas Especiales, tenían autonomía para actuar en zonas restringidas por tierra, mar o aire y contaban con equipos de comunicación por satélite y equipos básicos de asistencia sanitaria.

5.- La única muerte de la serie

Uno de los grandes logros de la serie fue combinar géneros como el de aventuras, cómico y acción sin mostrar una sola gota de sangre. A diferencia de otras producciones, los tiroteos, peleas o explosiones nunca llegaron a matar a nadie. Solo provocaba heridas leves y sobre todo, aturdimiento. En las cinco temporada de la ficción sólo hubo una muerte y hubo que esperar a la cuarta temporada, cuando la serie narraba el fallecimiento del general Fulbright (interpretado por Jack Ging), un personaje recurrente que perdió la vida luchando junto a los miembros del equipo. NO hubo más muertes pero sí alguna desaparición, como las ya contada anteriormente de la periodista interpretada por Melinda Culea.

Ana Obregón en El equipo A 1986

6.- La aparición estelar de Ana Obregón en la cuarta temporada y su detención durante el rodaje

Una joven Ana Obregón se fue a hacer las Américas y logró un papel para un capítulo de la cuarta temporada del equipo A en 1986. Obregón interpretó en inglés a una terrorista llamada Marta y luego se dobló a sí misma para la versión que se emitió en nuestro país. Esa fue una de las muchas aventuras de la polifacética actriz y bióloga, que también participó en “Hospital General” y “¿Quién es el jefe?” o en el programa de entrevistas de Johnny Carson.

Durante el rodaje de “El Equipo A”, en Los Ángeles, su representante le contó que Tom Cruise buscaba a una actriz que no tuviese acento para dar vida a una prostituta. Para ir al casting me dijeron que me vistiera de forma atrevida para causar una buena impresión. Según relató la actriz en una entrevista en TVE el pasado mes de noviembre, “mi representante me dijo que el personaje era de prostituta y que fuera vestida un poco... para que me viesen bien. Lo primero es que llegué tarde y lo segundo es que, después de hacer la prueba, me dijeron que les había gustado mucho, que era muy buena actriz, pero que me veían demasiado sofisticada”.

La Obregón, de carácter fuerte, no se lo tomó bien y le pidió a su representante que le consiguiera un nuevo casting: “Estuve una semana sin ducharme, me puse en plan Pretty Woman, me vestí con una minifalda, unas botas altas, y llegué media hora antes. Estaba paseando por allí, de esa guisa, y veo que un coche de policía me estaba siguiendo”. Un agente se acercó a ella y le pidió que abandonara la zona y que fuese a trabajar a otro lugar.  “Mire, yo no estoy trabajando, soy actriz y voy a una prueba”, le dijo al agente, a lo que este le respondió que “eso es lo que decís todas”, antes de meterla en el coche y trasladarla a la comisaría de Beverly Hills, donde utilizó su derecho a una llamada para telefonear a su representante, aunque todo el esfuerzo de Ana no sirvió para mucho puesto que “encima no me dieron el papel”, recordó.