Carlos Sobera presiona a Isabel Pantoja para que no abandone la isla

La artista pide que la expulsen, pero tras advertirle de las consecuencias económicas, recula

Isabel Pantoja se abraza con Lara Álvarez
Isabel Pantoja se abraza con Lara Álvarez

Es el mantra de cada semana. Una acongojada Isabel Pantoja afirma que quiere irse de la isla y colgar el mono de trabajo de “Supervivientes” y la votación popular, para alegría de Vasile, la salva aunque la nominen y ella implore que la voten. Da exactamente igual. No se sabe el tiempo que pasaría en la isla que pactó con Mediaset y rubricó en el contrato. Algunos dicen que cuatro semanas, otros que seis... También se ignora si Pantoja ha decidido recuperar su faceta de actriz y hacer el papelón de su vida. El martes ahí estuvo Carlos Sobera sometiéndole gratis a una sesión de terapia para que continúe. Ayer fue cariñoso con ella pero también implacable, pero le sometió a una presión digna de un Gulag –exagero, un pelín, pero solo es por añadirle más dramatismo-. Al lío: Pantoja dijo que se iba, que la votasen y bla, bla, bla... incluido que quería ver a sus hijos sin saber que sus hijos no se pueden ver entre sí. Dramonazo el que se va a encontrar en España.

En ese momento, Sobera, sin citar a las Azúcar Moreno, le recordó que su decisión podía tener consecuencias. “Lo primero es destacar que la audiencia está contigo a muerte porque te ha salvado por segunda semana consecutiva, y tienes que valorar el decepcionar a esa gente, porque cuando se pierde el respeto puede ser muy complicado recuperarlo”, fue el inicio del discurso, que más que estudiado es que lo había deglutido.

Pero siguió con las cargas de profundidad: “deberías sentir la fuerza de la gente detrás de ti. Abandonar tiene consecuencias serias, no son baladíes, tanto en el terreno económico como en términos éticos y morales. No debes dejarlo pasar, tienes que valorarlo”. Y para rematarla y meterle el miedo en el cuerpo subrayó que: “Ha habido gente que ha abandonado y ha violentado el pacto con “Supervivientes”, con consecuencias muy nefastas incluso a nivel profesional. Lo tienes que poner en valor. No te hablo como amenaza sino con respeto y cariño”.

Pantoja dejó de lado su legendaria soberbia y como un corderito, reculó: “Si la audiencia quiere que me quede una semana más me quedaré”. En el fondo depende de lo que quiera Telecinco, en la certeza de que ver sufrir a la tonadillera no tiene precio. Es lo que pasa cuando se vende el alma... Por lo pronto se abrazó a Lara Álvarez como lo hace un náufrago a un salvavidas. ¿Le merecerá la pena a Isabel sufrir tanto? Sí, un contrato millonario, blanqueo de su imagen y que todos los tertulianos de la casa le hagan la pelota. Algo parecido pasó con las Campos y miren ahora donde están. Derrotadas y hundidas. O eso parece...