¿Quién mató al fraile agustino Antonio de Román?

Leonor Watling, Daniel Grao y Patrick Criado protagonizan «Asesinato en la universidad», un thriller histórico que estrena La 1 sobre la vida y obra de Fray Luis de León.

Daniel Grao y Leonor Watling, en un fotograma del estreno de TVE

Leonor Watling, Daniel Grao y Patrick Criado protagonizan «Asesinato en la universidad», un thriller histórico que estrena La 1 sobre la vida y obra de Fray Luis de León.

La 1 de TVE estrena esta noche «Asesinato en la universidad», ambientada en Salamanca como homenaje al VIII Centenario de su universidad. Esas eran las dos premisas iniciales de esta «tv-movie» que llega al «prime time» del ente público. Leonor Watling, Daniel Grao y Patrick Criado encabezan este thriller histórico producido por La cometa TV, dirigido por Iñaki Peñafiel con guion de Clara Pérez-Escrivá y Antonio Asencio Guillén. «Se nos ha permitido acceder a muchos de los escenarios reales en Salamanca donde fray Luis de León vivió, impartió clases, y también tuvimos la oportunidad de grabar en la catedral chica, un privilegio porque reconstruir estos escenarios hubiera sido completamente inviable», señala Peñafiel. Una concesión que ha sido posible gracias al convenio de colaboración entre la Universidad de Salamanca y el ente público para dar a conocer todas las actividades generadas alrededor de la conmemoración del emérito paraninfo.

Ambientada en la actualidad y en pleno Siglo de Oro, esta cinta para televisión narrá las investigaciones de la historiadora Lara Cabanes (Watling) para esclarecer el asesinato de Antonio de Román, un catedrático y fraile agustino, maestro de un grupo de estudiantes liderados por Luis de León (Criado).

Una historiadora sagaz

«Lo más interesante ha sido mantener los dos tempos con la misma intensidad de enganche, que tanto la trama del presente como la del pasado tengan una línea conductora fuerte», añade el realizador, para el que ambos siglos se refuerzan. Para Peñafiel el formato «tv-movie» le agrada especialmente porque «se desarrolla en tres actos, sabes cómo empieza y acaba, y como ejercicio resulta muy interesante porque te permite visualizar el final», subraya.

A través de sus indagaciones, la cronista se sumergerá en una época de debates encendidos, de intrigas entre profesores y órdenes religiosas, especialmente tensas entre los agustinos y los dominicos, que llegaban hasta los tribunales de la Inquisición. «Conocía relativamente poco de esta figura, salvo lo que había estudiado en Historia y en Literatura, así que fue muy interesante el proceso de investigación para conocerle mejor, adquirí un libro para conocer más su poesía y vida, y me encontré con un ser muy emocional, adelantado a su época, y en contra de la Inquisición y de lo que representaba», comenta Criado.

Para el joven intérprete fue clave la caracterización de la época y las localizaciones para meterse en la piel de este religioso y humanista, uno de los poetas más importantes de la segunda parte del Renacimiento español. «Encuentras muchas cosas internas del personaje cuando te pones el hábito y ves al resto de los compañeros con la indumentario, y ruedas en aquellos lugares en los que vivió, estudió e impartió clases», subraya. Asimismo, fue un descubrimiento para la intérprete las duras pugnas que mantuvieron los agustinos y los dominicos, «como veían la religión desde diferentes lugares porque los segundos fueron los grandes partidarios de la Inquisición, mientras que los primeros tenían una visión bastante distinta de la religión», indica el actor, sorprendido de que dos formas tan distintas de un mismo credo estuvieran tan enfrentadas.

De vuelta a la trama, conforme avanzan las pesquisas, la protagonista comprueba en carne propia que los acontecimientos sucedidos cinco siglos atrás y que quedaron sin resolver, tienen reminiscencias en la actualidad. Ambas épocas se funden en un mismo emblema: la lucha entre la pasión por el conocimiento y el ansia por el poder, entre la libertad y el control.