La necrópolis etrusca de Pitigliano

Con pasajes que encandilan

Imagen del pasadizo escavado en la roca en Pitigliano
Imagen del pasadizo escavado en la roca en Pitigliano FOTO: Alicia Romay La Razón

En la zona del lago de Bolsena, se localiza una población llamada Pitigliano. Excavaron la montaña de piedra para construirla al sur de la Maremma Toscana, sobre un promontorio a trescientos trece metros sobre el nivel del mar circundada por valles que alcanzan a percibir las aguas de los ríos Lente y Meleta.

Según la leyenda, la fundación de la ciudad se debe a dos romanos: Petilio y Celiano y de la fusión de sus nombres se derivaría el nombre de Pitigliano.

La ciudad cuenta con una historia milenaria, arranca en la prehistoria que se extiende con el paso de los etruscos dejando su huella. Señas de su paso, que hasta la fecha son evidentes contemplando sus tumbas y sus murallas para dar paso posteriormente a los romanos. Por esta tierra, han pasado grandes y nobles familias como los Aldobrandeschi que eran los señores de la Maremma, los Orsini y los Medici y sus herederos que ayudaron a impulsar y a modernizar la zona.

Aquí, en esta área, se encuentra el parque arqueológico de Poggio Buco, ubicado en el municipio de Pitigliano. Algunas voces cuentan que estuvo habitado en la Edad de Bronce en el siglo XII aC. y que desapareció a principios del siglo VI. También se cree, que en este espacio se encontraba la ciudad perdida de Statonia, aunque posteriormente se descartó esta posibilidad.

Le Strade del Tufo

Imagen del pasadizo escavado en la roca en Pitigliano
Imagen del pasadizo escavado en la roca en Pitigliano FOTO: Alicia Romay

Los etruscos abrieron grandes pasarelas excavadas en la roca tobácea. Los pasillos sombreados y largos de hasta quince metros y más se llaman vie cave o tagliate. El recorrido de estos senderos semi-subterráneos coincide con el cruce de la necrópolis. En sus paredes se reconocen grabados, figuras y símbolos de diversas épocas, la etrusca, la romana y la medieval.

Los sitios arqueológicos de Caravone, Insuglietti, Le Sparne, Selva Miccia son parte de Poggio Buco del Parque Arqueólogico de Tufo que comprende Pitigliano, Sorano y Sovana. La necrópolis transcurre por caminos entre las rocas altas de los muros rocosos de tufo. Su nombres son Vie Cave o Cavoni. Para profundizar sobre este territorio se recomienda visitar ésta página.

La zona está plagada de rocas tobáceas. Se pueden observar en donde estaban establecidos los asentamientos de roca, los pueblos medievales y las fortificaciones con centros etrusco- romanos

Paseo dentro de la roca
Paseo dentro de la roca FOTO: Alicia Romay

Muy cerca se escucha el rio Fiora así como las aguas del Lente con las aguas de la Meleta, Prochio y la Stridolone con una afluente del Paglia. La caminata va ofreciendo diferentes emociones al recorrer los pasillos de tufo que van cortando la roca creando vías de comunicación, con excavaciones que ocupaban las tumbas, los columbarios y las casas.

El origen de su nombre " Poggio Buco” se deriva de su formación y posición “montículo y agujero” de las tumbas metidas en la roca. Esto es el interior de Etruria, muy cerca de la frontera con Lazio la región a la que pertenece Roma.

Recorre los pasillos enrocados de la necrópolis, desde donde surgen imágenes y figuras impresionantes inmersas entre contrastes de luz y rocas

El plan para hacer esta visita

Pitigliano
Pitigliano FOTO: Alicia Romay

Antes de dirigirnos a la necrópolis, se sugiere visitar Pitigliano. Un espacio para comer podría ser el restaurante La Corte del Ceccottino, una hostería agradable. En Pitigliano se puede visitar la sinagoga. Como se ha mencionado anteriormente, por esta ciudad han pasado importantes familias, una de ellas los Orsini. Niccolò IV Orsini, que estaba a favor de la presencia de judíos en este territorio, donó su terreno para construir un cementerio para la comunidad hebrea. En 1598 se construyó la sinagoga, en 1608, el condado de Pitigliano se unió al Gran Ducado de Toscana y en 1622 los Medici establecieron el Gueto. La comunidad judía llegó a ser una quinta parte de la población y es por eso que fue conocida como la “Pequeña Jerusalénde Livorno. Hay otros espacios interesantes para visitar en Pitigliano como el Palazzo-Fortezza, el palacio que iniciaron a construirlo en el siglo XII para los Condes de Aldobrandeschi de Sovana, más adelante, los Orsini lo adquirieron para el matrimonio de su hija Anastasia convirtiéndolo en su hogar junto a su marido de nombre Romano. Al casarse el otro hermano Niccolò III Orsini con Elena dei Conti di Montelanico, se realizaron obras para ampliarlo. En 1520 realizaron algunos trabajos para adaptarlo a las nuevas armas de fuego. Por el palacio fortaleza han pasado los duques de Toscana en 1604 y los Medici en 1737. En 1793 pasó a manos del Obispo de Sovana que lo hizo su residencia y fue la sede de la Curia Episcopal. Siguiendo el recorrido podemos admirar el acueducto, la Fontana dei Sette Cannelli de la época del Conde Gianfranco Orsini en 1545 que es un complemento del acueducto y el Duomo, llamado San Pedro y San Pablo que posiblemente fue construid entorno al año 1276.

Este viaje merece mucho la pena, es rico en rincones muy interesantes en donde se puede aprender mucho de historia y por otro lado, disfrutar de rincones menos conocidos para algunos.